Elena Jiménez, la guardiamarina que compartió formación con la Princesa
La jiennense relata su experiencia en la Armada y su convivencia con la heredera durante su formación naval
Foto: CASA REAL / Archivo
Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
Foto: CASA REAL / Archivo
Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
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Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
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Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
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Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
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Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
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Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
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Elena Jiménez junto a Leonor de Borbón durante su etapa de formación en la Escuela Naval Militar
La jiennense Elena Jiménez, de 23 años, avanza en su formación como oficial en la Armada Española, un camino exigente marcado por la disciplina, la vocación y una experiencia singular: haber coincidido durante un año con la princesa Leonor de Borbón en la Escuela Naval Militar. Desde allí, entre maniobras, guardias y largas jornadas, relata cómo es realmente la vida dentro de una institución que define como “un estilo de vida”.
Elena, que estudió en los colegios Carmelitas y Cristo Rey de Jaén, se encuentra actualmente en el ecuador de su formación como oficial. “Estoy en tercer año y me quedan todavía dos años”, explica. La preparación en esta escala puede alcanzar hasta cinco años y abarca desde formación militar hasta estudios académicos y desarrollo de capacidades de mando. Un proceso que, como reconoce, exige constancia, sacrificio y adaptación.
“El horario es un poco loco”, señala. La rutina diaria, con jornadas que se alargan hasta la tarde y limitaciones de movilidad durante los primeros años, contrasta con la vida universitaria convencional. “Vivimos juntos las veinticuatro horas del día, muchas veces no puedes salir… pero eso también hace que se creen vínculos muy fuertes”, añade.
Su vocación, sin embargo, viene de lejos. “Desde pequeña siempre quise ser militar”, afirma. Aunque no tiene tradición directa en la Armada, sí reconoce la influencia familiar: “Tengo familiares en la Guardia Civil y cada vez que íbamos a la playa era parada obligatoria visitar buques o unidades”. Aquella curiosidad infantil terminó convirtiéndose en una decisión firme.
La formación en la Armada incluye instrucción militar, preparación técnica y desarrollo personal. En el caso de los oficiales, incluye navegación, operaciones navales, liderazgo y especialización en distintas áreas. A ello se suma la exigencia física y psicológica de un entorno donde la disciplina es constante.
Pero más allá de la preparación técnica, Elena destaca el componente humano. “El hecho de pasarlo mal, de pasar sueño, frío o hambre con la misma gente, hace que se creen lazos que en otro sitio sería imposible”, asegura. “Al final, tus compañeros son tu familia”.
Esa convivencia marcó también su experiencia con la Princesa de Asturias. Ambas coincidieron durante el curso 2024-2025, cuando la heredera al trono completó su formación naval dentro del programa militar que la ha llevado a pasar por los tres ejércitos. Durante ese periodo, Leonor de Borbón ingresó como guardiamarina y siguió el mismo régimen que el resto de alumnos, incluyendo su paso por el buque escuela Juan Sebastián de Elcano y su participación en maniobras navales.

Llegada de la princesa Leonor a Marín para comenzar su formación en la Escuela Naval Militar, el 29 de agosto de 2024.
En un entorno donde las promociones son reducidas —y donde la presencia femenina es aún minoritaria—, la estrecha convivencia y los vínculos generados debido a la reducida presencia de mujeres en la promoción se hizo especialmente visible. De hecho, en buena parte de las imágenes oficiales difundidas por la Casa Real durante ese periodo, ambas aparecen juntas.
“El trato era el mismo para todos, no había distinciones”, subraya Elena. La convivencia, asegura, fue natural: “Es una chica normal y corriente, igual que todas, es muy buena”. Actualmente, la Princesa se encuentra en la recta final de este itinerario, que culmina este verano en la Academia General del Aire, donde ha desarrollado su última etapa de instrucción desde septiembre de 2025. Tras completar su formación militar de tres años —con paso por Zaragoza, Marín y Murcia—, la princesa iniciará una nueva etapa académica: cursará el grado de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid a partir del curso 2026-2027, tal y como indicó la Casa Real en un comunicado oficial difundido este lunes, 27 de abril.
En paralelo, Elena habla de otro de los retos de su formación: la distancia con Jaén. Durante los primeros años, las salidas están limitadas y regresar a casa no siempre es posible. “Las comunicaciones con Jaén son más complicadas, así que tengo que ceñirme a vacaciones como Navidad o Semana Santa”, explica.
Pese a la exigencia, no duda en proyectarse en el futuro dentro de la Armada. “Es un estilo de vida y ofrece muchas oportunidades. Seguro que encuentras algo que te guste dentro”, afirma, convencida de seguir creciendo dentro de la institución.
A los jóvenes jiennenses que dudan sobre su futuro, les lanza un mensaje claro: “Jaén tiene mucho potencial y si de verdad tienes vocación, con trabajo, disciplina y constancia se puede conseguir todo”. Y añade: “Que no les dé miedo salir de su zona de confort, porque es lo que te hace crecer”.
Una recomendación final, con acento local: “Si echas de menos Jaén, una botellita de aceite siempre cabe en una maleta”.