Primero de mayo, dos manifestaciones con dos horarios y dos ideologías

UGT y CCOO adelanta a las 10'30 la salida desde la plaza de la Constitución y el sindicato Solidaridad, del mismo sitio, lo hará a las 12'30 horas

 Primero de mayo, dos manifestaciones con dos horarios y dos ideologías

Manifestación del 1º de mayo del año pasado.

El próximo 1 de mayo se vivirá en Jaén una jornada del Día Internacional de los Trabajadores marcada por una circunstancia poco habitual: la coincidencia de dos manifestaciones convocadas por sindicatos distintos, con recorridos y enfoques diferenciados, pero con un simbólico punto de inicio común.

Por un lado, los sindicatos UGT y CCOO han organizado la tradicional manifestación del 1 de mayo, que este año partirá desde la Plaza de la Constitución a las 10:30 horas, adelantando su horario habitual —normalmente fijado a las 12:00—. El recorrido se mantendrá como en ediciones anteriores, finalizando en el Paseo de las Bicicletas.

Este cambio responde a la convocatoria realizada por el sindicato Solidaridad, que ha fijado su propia manifestación ese mismo día a las 12:30 horas. En este caso, la marcha también arrancará desde la Plaza de la Constitución —una coincidencia llamativa— y concluirá en la Subdelegación del Gobierno de España en Jaén.

El sindicato Solidaridad toma su nombre del histórico movimiento sindical polaco Solidarność (solidaridad), surgido en la década de 1980 como oposición al régimen comunista y liderado por Lech Wałęsa. En España, esta organización sindical mantiene vínculos con el partido político Vox, liderado por Santiago Abascal. Además, algunos de sus dirigentes han participado en candidaturas de Vox, incluyendo listas al Parlamento de Andalucía por la provincia de Jaén.

Desde UGT y CCOO se ha explicado que el adelanto horario busca evitar posibles tensiones o incidentes entre participantes de ambas convocatorias, apostando por garantizar una jornada reivindicativa en un clima de normalidad y respeto.

Así, el 1 de mayo en Jaén se presenta este año como una jornada doblemente significativa: no solo por las reivindicaciones laborales habituales, sino también por la coexistencia de distintas ideologías sindicales en el espacio público, que obligan a reorganizar tiempos para preservar la convivencia.