Un censo de ADN canino evita las cacas en la calle

Valdepeñas de Jaén, pionero en el control del censo canino y las multas por no recoger los excrementos

 Un censo de ADN canino evita las cacas en la calle

Foto: EXTRA JAÉN

Parque en Valdepeñas de Jaén con la señal que prohíbe no recoger los excrementos de los perros.

Las heces de perro en la vía pública son uno de los problemas de limpieza urbana más frecuentes en los municipios españoles. Sin embargo, el municipio jiennense de Valdepeñas de Jaén (único en la provincia) ha decidido dar un paso más allá y aplicar un sistema de control pionero que permite sancionar a los propietarios que no recogen los excrementos de sus mascotas.

Se trata de una medida que convierte a la localidad en uno de los pocos municipios que aplican este sistema de forma efectiva, basado en el censo canino y la identificación genética de los perros, con el objetivo de mejorar la limpieza de calles y espacios públicos.

Cómo funciona el censo canino

El sistema se basa en la creación de un registro municipal de ADN de perros. Los propietarios deben llevar a sus mascotas a una clínica veterinaria autorizada donde se realiza una sencilla toma de muestra —normalmente mediante un bastoncillo en la boca del animal—.

Ese perfil genético se incorpora a una base de datos municipal que permite identificar posteriormente a cada perro. El procedimiento es rápido, indoloro para el animal y queda asociado a los datos del propietario.

Gracias a este sistema, si aparece un excremento en la calle sin recoger, se puede tomar una muestra y analizarla en un laboratorio para compararla con la base de datos del censo. Si coincide con el ADN de un perro registrado, se identifica automáticamente al dueño responsable.

Este modelo se utiliza para mejorar la limpieza urbana y localizar a propietarios incívicos, permitiendo imponer sanciones cuando se detecta el incumplimiento de la normativa municipal.

Multas para los dueños que incumplan la norma

El objetivo del sistema no es solo identificar a los perros, sino también garantizar que los propietarios cumplan con su obligación de recoger los excrementos.

Las sanciones según la ordenanza municipal, esta localidad jiennense son de 300 euros tanto por no recoger las heces como por no tener al animal inscrito en el censo correspondiente.

Además, en algunos casos también se sanciona a los propietarios que no registren a sus mascotas en el censo canino obligatorio.

Un sistema para mejorar la limpieza del municipio

La puesta en marcha del censo canino pretende mejorar la convivencia entre vecinos y evitar uno de los problemas más denunciados por los ciudadanos: la presencia de excrementos en calles, parques y zonas públicas.

Los ayuntamientos que han implantado este sistema destacan que su finalidad principal es concienciar a los propietarios de mascotas, fomentar la responsabilidad y mantener las calles más limpias.

En el caso de Valdepeñas de Jaén, el sistema se plantea como una herramienta innovadora para un municipio de tamaño reducido, demostrando que incluso los pueblos pequeños pueden aplicar medidas tecnológicas para mejorar la limpieza urbana y la convivencia.