Oración culinaria
Ni mil tranvías parados, ni mil justas y sanas ciudades, ni mil vagones surcando la tierra del buen yantar podrán quitarnos la felicidad a la hora del almuerzo
Ni mil tranvías parados, ni mil justas y sanas ciudades, ni mil vagones surcando la tierra del buen yantar podrán quitarnos la felicidad a la hora del almuerzo
Lo más doloroso de todo este cuerpo legislativo y pedagógico que está destruyendo la enseñanza de nuestros hijos es el profundo sesgo clasista que tiene
Mito y realidad de la separación de poderes: la importancia de la imparcialidad judicial
Los sionistas se creen con derecho a todo pero no pertenecen a un pueblo divino ni lo serán nunca
Somos arbitrarios e inasibles, heterogéneos y contradictorios, una paradoja en nosotros mismos, pura antítesis