El Víncula Rock reúne a unas 1.600 personas en Escañuela
La de 2026 ha sido la edición número 33 de uno de los festivales más longevos de la provincia y que ya tiene asegurada su celebración el próximo año
Foto: Víncula Rock
Imagen del concierto de Kaótico
El Víncula Rock ha llegado a un muy simbólico trigésimo tercer aniversario en mejor forma que nunca. La cita de Escañuela, fija para los amantes del rock de toda la provincia (y algunos de las vecinas), ha vuelto a poner a cientos de personas a disfrutar con los sonidos más potentes del panorama estatal. Unas 1.600 personas volvieron a darlo todo en el Campo de Fútbol escañolense, convertido, un año más, para la ocasión, en un templo de los sonidos más extremos.
Ya desde el medio día el ambiente rockero tomó la localidad, con los conciertos de la
Plaza Primero de Mayo, donde actuaron el grupo de metal de Bailén Factoría de
Payasos y los linarenses Los Kultura, herederos de los míticos Kultura de Bar. El público llegó ataviado con pinturas en honor de la primera banda y muchos coreaban las canciones del segundo.Buen tiempo para acompañar el inmejorable ambiente del mediodía en la Campiña.
A las cinco de la tarde abrió sus puertas el recinto del Festival, junto al que un año más, se ha ubicado la zona de caravaning, que este año se ha llenado gracias a la gran afluencia de personas que han llegado de diversos puntos de toda Andalucía para disfrutar de la cita.
Ya desde primera hora, muchas personas quisieron arropar a la banda local The Litronas, que han pulido su sonido hasta alcanzar un punto en el que no desentonan en un gran escenario como el del Víncula. No es sólo el gentilicio escañolense de la banda lo que justifica su presencia en el festival, pues bien podrían estar en el line-up de cualquier otro por propio merecimiento. Magnífica sección de vientos para arropar su rock de corte clásico.
Con el sol de la Campiña todavía castigando a los asistentes, llegó el momento de una de las grandes sorpresas del festival, los inclasificables Catalina Grande Piñón Pequeño, banda leonesa autocalificada de punk fandango que comenzaron su set con el magnífico rap metal Lorenzo Lamas, pero rápidamente se volvió más punki y más canalla, y con mucho humor conquistaron al público jiennense, que disfrutó de su show de debut en el festival.
Ya con el sol cayendo, salió el primer plato fuerte de la noche. Los alaveses Kaotiko llegaron con una potentísima descarga punk al escenario del Víncula. El quinteto, que viene de gira repasando los éxitos de sus 25 años de carrera, llegó, vio y venció a través de la energía de sus temas, que ya consiguieron que se formaran los primeros pogos de una edición en la que se sabían que iban a ser protagonistas.
Comenzaba a dejarse notar el frío de la noche escañolenses (aunque bien combatido por el público con saltos) cuando una banda muy querida por el Víncula como Los de Marras saltó al escenario. Un combo que es capaz de saltar del rock de corte más clásico al ska más reivindicativo y que volvió a hacer corear al público estribillos como el memorable “hoy me he levantao de puta madre…”
Pese al fresco que reinaba ya rozando la medianoche, Las llamas del infierno se hicieron presentes en el Víncula con el arrollador show de Non Servium, la banda de Oi antifascista de Madrid que llegó con toda su energía para demostrar por qué eran una de las apuestas más potente de esta edición. Su set tuvo todo lo que se esperaba: voces atronadoras, un bombo que se hacía notar en el diafragma, un dos por cuatro a toda velocidad y un público vuelto del revés para celebrar el estreno de una banda que, a buen seguro, volverá y a no mucho tardar al Víncula.
Los sonidos mestizos de Wahira, que demostraron que están en un estado de forma increíble, y que les sitúa como una de las bandas más a seguir en el panorama de la fusión en España, cerraron una edición de éxito, de la que costó que el público se soltara, con una madrugada llena de música y baile en Escañuela. Satisfacción en el Ayuntamiento de Escañuela y las promotoras por una edición en la que se ha buscado salirse del guion, con apuestas y novedades que, como ha ratificado el público, han llevado al Festival a una nueva dimensión.
El Víncula Rock, en su edición 2026, ha estado organizado por el Ayuntamiento de Escañuela, Sonidos Solventes, Inala Producciones y OSM, y ha contado, además de con la zona de conciertos del Campo de Fútbol, con zona de caravaning junto al mismo, así como de acampada en el Pabellón Municipal, puestas a disposición de los asistentes de forma gratuita por el Consistorio. La de 2026 ha sido la edición número 33 de uno de los festivales más longevos de la provincia y que ya tiene asegurada su celebración el próximo año.