El Ayuntamiento escucha propuestas para una zona de bajas emisiones
El alcalde señala que en las reuniones se están atendiendo distintas sensibilidades
Foto: Extra Jaén
Reunión sobre la zona de bajas emisiones
El Ayuntamiento de Jaén abre estos días a la participación social el debate sobre la zona de bajas emisiones de la capital (ZBE) que debe estar en funcionamiento en 2026 para municipios de más de 50.000 habitantes, acompasada a la normativa ambiental de la UE y que acarrea sanciones a las ciudades que no la tengan implantada.
El alcalde de Jaén, Julio Millán, junto a la Segunda teniente de alcalde, África Colomo, la edil de Participación Ciudadana, Transportes, Movilidad y Seguridad, María del Carmen Angulo, y los ediles de Medio Ambiente y Comunicación, José María Cano y José Manuel Higueras, han reunido hoy al pleno del Consejo Económico y Social (CES) para recabar sus propuestas, sugerencias y análisis de los expertos de este foro de cara al diseño final de la ZBE. Esta reunión se suma a las que se realizan en estos días con colectivos sectoriales junto a los vecinos y vecinas de las asociaciones de Jaén, reunidas en el Consejo Local de Participación Ciudadana.
Millán subraya que las distintas áreas municipales trabajan en abrir esta propuesta a la ciudadanía para que se convierta en un espacio amable y que garantice la cotidianidad de los ciudadanos y servicios incluidos en esta área. “El Ayuntamiento recaba en estos días las iniciativas de vecinos, colectivos de personas con discapacidad, taxistas, comerciantes, transportistas y del CES local para volcarlas en el documento final para su puesta en marcha en 2026, de tal manera que se escuchen todas las casuísticas, las iniciativas, los ajustes para que tanto los vecinos como quienes realizan su actividad en la zona recogida como de bajas emisiones, así como quienes tienen familiares en ella o estacionan en aparcamiento propio puedan convivir con un mejor medio ambiente, garantizando un tránsito peatonal y rodado más amable para los vecinos y posibilitando la normalidad en la vida comercial y de servicios de esta zona”.
El regidor señala que en las reuniones se están atendiendo distintas sensibilidades, desde quienes no viven pero trabajan en el centro, quienes acuden a servicios de tipo escolar o al cuidado de familiares, en definitiva, para tener una zona de bajas emisiones no limitante, accesible y útil. El objetivo es que una vez se apruebe en 2026 la ZBE incluirá un periodo de seis meses de adaptación a cambios que se acompañará de toda la información a la ciudadanía. Asimismo, esto irá acompasado a una mejora del acceso a zonas nuevas de estacionamiento y ajustes en el transporte público.
El Ayuntamiento recuerda que por la propia configuración de la ciudad esta será una ZBE que no es comparable a la de otras capitales andaluzas, tanto en tamaño como en especificidades y que en muchos casos ya aplica desde hace años muchas de las claves en circulación y movilidad del centro, como el uso de la ronda y la circunvalación.