Nuestra Señora del Alcázar es coronada ante más de 7.000 fieles
La Coronación Canónica Pontificia de la Patrona de Baeza reúne a fieles, autoridades y cofradías en una jornada histórica para la ciudad
Foto: DIÓCESIS DE JAÉN
Coronación Canónica de la Virgen del Alcázar
Baeza ha vivido este sábado uno de esos días que quedarán para siempre en la memoria de la ciudad. La Santísima Virgen del Alcázar, Patrona de Baeza, ha recibido la Coronación Canónica Pontificia en una solemne Eucaristía.
Poco después de las 6 y media de la tarde, entraba por el paseo de la Constitución la patrona de la ciudad patrimonio de la humanidad portada por 68 damas horquilleras. Precedían al trono los miembros de la Junta de Gobierno de la Cofradía y las coronas que después iban a ser depositada sobre las sienes de Santa María del Alcázar y su bendito hijo.
La celebración ha estado presidida por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, y concelebrada por los obispos eméritos, Don Ramón del Hoyo López y D. Amadeo Rodríguez Magro; el Provicario General, D. José Antonio Sánchez; el Vicario territorial, D. Bartolomé López; el párroco de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol, D. Andrés Nájera; el Deán de las Catedrales, D. Francisco Juan Martínez Rojas; el clero de la ciudad y otros sacerdotes diocesanos y miembros del Consejo de Gobierno. Una celebración muy esperada por los baezanos y que adquiere un significado especial al celebrarse en el año en que la ciudad conmemora los ocho siglos de la restauración del culto cristiano.
La celebración ha reunido a más de 7.000 fieles y devotos de la Virgen del Alcázar, junto a la Real Archicofradía de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol, las cofradías y hermandades de la ciudad. También han estado presentes el alcalde de Baeza, D. Pedro Javier Cabrera Rentero, y la Corporación municipal, así como autoridades civiles y militares, entre otros el Subdelegado del Gobierno y Delegados de la Junta de Andalucía, Diputación provincial; diputados del Congreso y del Senado. Además, como testigos de esta gran efeméride, ha participado la Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil y la Agrupación Arciprestal de Cofradías y Hermandades.
Durante la Eucaristía, las lecturas han sido participadas por miembros de la Real Archicofradía. El Evangelio, correspondiente al domingo XXVI del tiempo ordinario ha, ha sido proclamado por el diácono permanente, D. Manuel Rico Teba.
La celebración ha contado con el acompañamiento musical de la Banda Sinfónica Ciudad de Baeza, el Coro y Orquesta MusicAlma y la soprano Ainhoa Arteta, en una propuesta musical preparada especialmente para esta celebración.
Homilía
El Obispo ha comenzado su homilía recordando la profunda vinculación de la Virgen del Alcázar con la historia y la vida de Baeza, y ha destacado que la Coronación Canónica no supone únicamente colocar una corona sobre la imagen, sino renovar el compromiso cristiano de los fieles.
“Por eso, hoy Baeza quiere poner una corona sobre su cabeza. La Iglesia, por voluntad del Papa León XIV, nos concede realizar esta Coronación Canónica y Pontificia. Pero sabemos muy bien que no venimos simplemente a colocar una hermosa corona sobre una imagen. Venimos a decirle: Madre, queremos que sigas reinando en nuestros corazones, en nuestras familias y en la vida de este pueblo”.
Asimismo, el Pastor diocesano ha subrayado que el verdadero significado de la Coronación pasa por la coherencia entre la fe profesada y la vida cotidiana.
“No podemos decir «sí» a Dios y vivir como si Dios no existiera. No podemos decir «sí» al Evangelio y permanecer indiferentes ante quien sufre. No podemos decir «sí» a la fraternidad y alimentar después divisiones, enfrentamientos o resentimientos. La verdad del «sí» se demuestra en el día a día de nuestra vida”. Y en este sentido ha explicado María ha sido presentada como modelo de humildad, servicio y entrega. “María es grande porque dejó que Dios fuera grande en su vida. Fue humilde y fue verdadera. Su «hágase» no quedó en una palabra hermosa: comprometió toda su existencia”.
El Prelado ha invitado, además, a los baezanos a comprender que la verdadera corona de la Virgen debe estar formada por la vida y el testimonio de sus hijos, especialmente a través del cuidado de las familias, los enfermos, las personas solas y quienes atraviesan situaciones de necesidad.
“La verdadera corona de María sois vosotros. Cada matrimonio que permanece unido y aprende a perdonarse es una joya de esa corona. También lo es cada familia que enseña a sus hijos a rezar y a conocer a Jesús; cada joven que descubre que su vida tiene sentido cuando la entrega a Dios y a los demás; cada persona que acompaña a un enfermo o visita a quien vive solo es una joya; cada cofrade que entiende que pertenecer a una hermandad significa vivir como discípulo de Cristo es una joya; cada cristiano que trabaja honradamente, que construye paz, que rechaza la mentira, que defiende la dignidad de toda persona y que no pasa indiferente ante el pobre es una joya de la corona de nuestra Madre”.
Finalmente, Monseñor Chico Martínez ha pedido que la Coronación sea entendida como un nuevo comienzo para la vida cristiana de Baeza y que la devoción a la Virgen se traduzca en una mayor fraternidad, compromiso y cercanía con quienes más lo necesitan.
“Que esta coronación no sea solamente el final de un largo camino de preparación. Que sea un comienzo. Que desde mañana haya en Baeza un poco más de fe, de fraternidad, de perdón; un poco más de preocupación por los pobres y un poco más de Evangelio sembrado en nuestra ciudad. Que nuestras parroquias sean verdaderas comunidades de discípulos misioneros. Que nuestras hermandades y cofradías sean escuelas de vida cristiana. Que nuestras familias vuelvan a encontrar momentos para rezar juntas. Que nuestros jóvenes descubran la belleza de seguir a Jesucristo. Y que nadie en esta ciudad se sienta solo cuando atraviesa el sufrimiento. Eso sí sería coronar de verdad a la Virgen”.
Tras la homilía se ha dado lectura al documento pontificio por el que se concede la Coronación Canónica Pontificia de Nuestra Señora del Alcázar. La petición, presentada por la Real Archicofradía de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol junto a los párrocos de Baeza, ha sido acogida y confirmada por el Papa León XIV. El documento reconoce la secular devoción del pueblo baezano a la Virgen del Alcázar y autoriza su coronación como signo de amor filial, gratitud y renovada fidelidad cristiana.
Acto de coronación
Llegaba entonces uno de los momentos más esperados de la celebración. Los padrinos de la Coronación, el alcalde de Baeza, D. Pedro Javier Cabrera Rentero, y el Hermano Mayor de la Real Archicofradía, D. Manuel Rascón Martínez, han presentado las coronas al Obispo para su bendición.
Tras la oración de bendición, Monseñor Chico Martínez ha impuesto primero la corona a la imagen del Niño Jesús y, a continuación, a la Virgen del Alcázar. El momento central de la celebración ha estado acompañado por la emoción de los presentes y por el canto del coro, que ha interpretado Pleni sunt caeli, del Te Deum de Charpentier.
Tras la comunión, el párroco ha pronunciado unas palabras de acción de gracias y se ha firmado el acta de la Coronación. La celebración ha concluido con la bendición solemne y el canto del himno a la Virgen del Alcázar, mientras el Obispo incensaba su imagen.
Una vez concluida la Eucaristía, tuvo lugar la procesión triunfal de la Virgen, que llevó a Santa María del Alcázar desde el Paseo de la Constitución hasta la parroquia de San Andrés, acompañada por numerosos fieles y devotos a lo largo de su recorrido.
La llegada de la Virgen del Alcázar a la parroquia de San Andrés puso el broche final a una jornada que quedará en la memoria de los baezanos y que ha marcado un nuevo capítulo en la historia de la devoción de Baeza a su Patrona.