El cine Iris, España y la discoteca San Carlos ya son historia

Caen los últimos pilares, ya solo escombro de un edificio que desde 1935 estuvo dedicado al ocio en la ciudad de Jaén, primero como cine, después discoteca

 El cine Iris, España y la discoteca San Carlos ya son historia

Foto: EXTRA JAÉN

El cine Iris, España, San Carlos y la discoteca ya son solo escombros.

El telón se ha bajado definitivamente. La música ha dejado de sonar. El cine Iris, Cinema España, cine San Carlos y después discoteca San Carlos ya son solo escombro. El inmueble que desde 1935 se dedicara al ocio en la capital jiennense será dentro de poco un edificio de viviendas en el mismo solar que ocupara Cubero.

El último uso de este edificio en la calle Vergara, número 4, fue el de discoteca, la mítica San Carlos, que puso a bailar a varias generaciones desde la década de los ochenta hasta los primeros años de este siglo. La sala también albergó conciertos de grandes bandas y los Ciclos de Rock, que aún siguen celebrándose, en una de sus épocas doradas. En 2013 el Ayuntamiento de Jaén ya no permitió la ocupación del inmueble.

Pero antes de discoteca fue uno de los primeros cines cubiertos de la capital: el cine Iris Park. Comenzó a construirse en enero de 1935, diseño y obra del arquitecto Luis Berges Martínez sobre un caserón con dos plantas y corral, conservándose la parte superior de la rústica fachada quedando separada de la del cine por una marquesina, según recoge Severiano Iglesias Tortosa en el blog ‘Prospectos de cine’.



El investigador y doctor en Patrimonio por la Universidad de Jaén (UJA), Luis Rueda Galán, en su trabajo “Los espacios del cine en Jaén (1898-1966)” recuerda que fue Luis Berges Marínez quien comenzó a utilizar el concepto de sala de cine moderna en Jaén, así como la aplicación a la arquitectura cinematográfica de los principios del movimiento moderno. “Sucede en 1934 con el diseño del Iris Park, en la calle de Vergara. Estamos ante un proyecto modesto, la conversión en cine de una antigua vivienda de tamaño regular, pero en el que el arquitecto demuestra un notable conocimiento de uno de los problemas fundamentales de la tipología arquitectónica del cine, la adaptación al solar disponible para lograr una sala con la mayor rentabilidad y comodidad posibles. En la fachada apenas introdujo modificaciones, respetando casi por completo la ordenación anterior, y de paso el reducido presupuesto del propietario. Pero en el interior consigue una sala de más de 600 espectadores partiendo de un solar en forma de ‘L’, sin desaprovechar demasiado espacio y dando sensación de regularidad”.

Cine Iris Park (planta de anfiteatro y sección), Luis Berges Martínez (1934) (AMJ).

El promotor de la obra del cine Iris fue Jacinto Cruz Fernández. El local original constaba de planta baja con vestíbulo, servicios sanitarios, sala de descanso y 245 butacas y 110 de anfiteatro; y planta principal con sala de descanso, servicios y 246 localidades de anfiteatro y entrada general.

‘La Bien Pagada’, dirigida por Eusebio Fernández Ardavín en 1935 fue la primera película que se proyectó. Un año después, junto con el Teatro Cervantes, sería objeto de socialización por parte del llamado ‘Comité de Espectáculos Públicos’ compuesto por los sindicatos CNT y UGT.

Después de la guerra sería reformado y desapareció su apellido Park para llamare solo Iris, si bien, popularmente era conocido como ‘Iris Pipas’. Después y hasta 1962 sería regentado por la empresa Norisur con el nombre de Cinema España.

En 1962 el antiguo Cinema España sería nuevamente remodelado dotándolo de butacas nuevas y reduciendo su anfiteatro a tan solo 25 plazas. Entonces se eligió el color grana para su fachada (antes verde oliva) y otra vez cambió de nombre, ahora por el de Cine San Carlos, regentado por la empresa Cuevas.

En 1968 se cerró y tras once años sin actividad volvió a abrir en 1980 para vivir el final de la época dorada de los cines retomando su antiguo nombre de Cine España.

De películas eróticas a discoteca
Severiano Iglesias Tortosa recuerda su reapertura y sus últimos cuatro años. “Volvió a abrir sus puertas el 7 de noviembre de 1980, con la reposición de una película "digna del mejor estreno" -decía la publicidad- "La Leyenda de la Ciudad sin Nombre". Se programarían más éxitos de antaño, no pasados por TV, como "Sonrisas y Lágrimas" y otros clásicos. También se ofrecerían buenos estrenos como la película ganadora del Óscar 1978, "El Cazador" (repuesta de nuevo en diciembre de 1983), y alguna rareza como "El Muro" de los "Pink Floyd" o un ciclo dedicado al genial Woody Allen. La cartelera cambiaría en épocas de Navidad y Reyes, en las que predominaría el cine familiar, incluida la función infantil de las 4 de la tarde. La programación sería de dos pases, 6 y 8, pero en octubre de 1982 se optó por incluir la función de noche a las 10. El grueso de la programación correría a cargo de películas eróticas clasificadas "S", que fueron plaga con el fin de la censura (decreto de noviembre de 1977), y que también tendrían su público, con pases de 6 y 8 al final, al suprimirse la función nocturna. El salón acabó desmadrado con películas de este subgénero hasta cerrar a mediados del mes de mayo de 1984.

Después comenzaría la etapa de la discoteca San Carlos que ahora ha sido demolida para dar paso a viviendas.