Dos detenidos por explotación laboral de inmigrantes irregulares

Son colombianos que gestionaban el reparto en una empresa de mensajería y utilizaban a compatriotas a los que hacían trabajar hasta 18 horas

 Dos detenidos por explotación laboral de inmigrantes irregulares

Foto: POLICÍA NACIONAL

Imagen de uno de los detenidos

Agentes adscritos a la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, de la Comisaría Provincial de Jaén, con la colaboración de Inspección de Trabajo, de la Delegación de Jaén, han llevado a cabo la “Operación Paquete”, procediendo a la inspección en la empresa de mensajería, del Polígono Industrial Guadiel de Guarromán (Jaén).

La Operación se inició a raíz de la identificación de un ciudadano de origen colombiano, que se encontraba realizando reparto de mensajería para la mencionada empresa, encontrándose en situación irregular, careciendo de autorización alguna para trabajar.

Por parte de los investigadores de la Brigada, se realizaron diversas gestiones para averiguar el motivo por el que dicha persona, se encontraba realizando ese trabajo, procediendo a la vigilancia y seguimiento de los repartidores de la empresa, así como la toma de declaraciones de distintas personas.

Como consecuencia de dichas gestiones, se pudo acreditar la existencia de un grupo de persona extranjeras (de nacionalidad colombiana), que se encargaban de coordinar el reparto de la mensajería de dicha empresa, que era llevado a cabo por compatriotas suyos, que se encontraban en situación irregular. Estos trabajadores, realizaban jornadas laborales de entre 12 y 14 horas diarias, durante todos los días de la semana, llegando en ocasiones de alta demanda, a las 16/18 horas de reparto.

En cuanto a las remuneraciones que percibían estos repartidores por partes de los cabecillas de grupo, eran ínfimas, estando entre los novecientos y los mil doscientos euros mensuales, careciendo de contrato laboral ni alta en la seguridad social.

Esta situación personal y administrativa de los repartidores ilegales, era aprovechada por los cabecillas del grupo, que explotaban a sus compatriotas, obteniendo así grandes beneficios, los cuales estaban asegurados, debido al miedo de los repartidores a denunciar la situación, al encontrarse en situación ilegal, haciéndoles especialmente vulnerable ante estos cabecillas.

Como consecuencia de la investigación e inspección realizada, se procedió por parte de dicha unidad policial, la detención de dos individuos, como cabecillas y responsables de la empresa, además de la detención de ocho repartidores en situación irregular, que fueron puestos a disposición de la autoridad judicial de La Carolina.