El juicio por el apuñalamiento del policía de Cazorla será en junio

Así ha quedado fijado en la vista preliminar celebrada en la Audiencia y donde las partes no han alcanzado un acuerdo

 El juicio por el apuñalamiento del policía de Cazorla será en junio

Foto: EP

Celebración de la vista preliminar del caso donde las partes no han alcanzado un acuerdo

El juicio por el apuñalamiento del jefe de la Policía Local de Cazorla (Jaén) se celebrará en la Audiencia de Jaén el próximo 3 de junio. Así ha quedado fijado en la vista preliminar celebrada en la Audiencia y donde las partes no han alcanzado un acuerdo que permitiría haber cerrado el caso este mismo miércoles con una sentencia de conformidad.

Los hechos se remontan al 1 de julio de 2024 cuando un hombre, de 42 años, hirió con un cuchillo jamonero al agente para luego atrincherarse durante horas en la terraza de una vivienda hasta que finalmente pudo ser reducido y detenido por la Guardia Civil.

El Ministerio Público ha calificado estos hechos de un delito asesinato en grado de tentativa y otro de atentado por los que reclama 14 años de internamiento para tratamiento médico en establecimiento adecuado a su trastorno psíquico o alternativamente la medida de libertad vigilada por el mismo periodo de tiempo.

Además, Fiscalía fija en 25.000 euros la indemnización para la víctima y otros 700 euros para el Ayuntamiento por los desperfectos ocasionados al chaleco antibala que portaba la víctima. La acusación particular, reclama penas de 15 años y tres meses, además de incluir como accesoria 30 años de destierro de Cazorla.

Por su parte, la defensa plantea una condena de cinco años de libertad vigilada, teniendo en cuenta que desde que se encuentra en prisión, el acusado ha tenido una evolución positiva y no ha protagonizado más episodios violentos.

El abogado defensor Bernardo Soriano mantiene que en el momento del suceso, el acusado padecía "un brote psicótico grave" con "anulación total de sus capacidades cognitivas y volitivas", todo ello agravado por el consumo de drogas.

Soriano, en declaraciones a los medios, ha apuntado que desde que está en prisión no consume drogas, aunque rechaza seguir el tratamiento psiquiátrico que tiene pautado. El abogado ha puesto el acento en que la familia llevaba dos años antes de lo ocurrido intentando incapacitar judicialmente al acusado, pero "nadie les hizo caso".

Fue cuando pasó este suceso cuando el juzgado concedió una curatela a la hermana del acusado que es la que está dispuesta a hacerse cargo de él. Soriano ha incidido también en que él está "muy arrepentido" y que quiere indemnizar a la víctima si le permiten la venta de su casa.

El policía recibió una puñalada en el cuello y posteriormente otras tres más en diferentes partes del cuerpo. Tal y como indica el Ministerio Fiscal en su escrito de calificación recogido por Europa Press, las lesiones "hubieran causado la muerte del agente de no ser por la pronta intervención quirúrgica a la que fue sometido".

Los hechos tuvieron sobre las 23,30 horas del 1 de julio de 2024, en la Plaza de Santa María cuando la Policía Local de Cazorla solicitó apoyo en una intervención que estaban desarrollando en vía pública de la localidad, con una persona que se encontraba en un estado "muy alterado y agresivo". Esa persona portaba un arma blanca que testigos presenciales definen como machete y que la Guardia Civil describió como un cuchillo jamonero.

Fue la Policía Local la que informó de que uno de sus agentes había sido herido grave tras recibir un corte en el cuello. El agresor emprendió la huida hacia su vivienda en la Plaza de la Tejera, mientras el agente herido era atendido por los servicios médicos y trasladado al Hospital de Úbeda (Jaén) donde fue intervenido de urgencia al presentar corte en carótida, y tres puñaladas en clavícula y espalda.

Agentes de la Guardia Civil trasladados a la localidad, localizaron al presunto agresor en la azotea del edificio de su vivienda. De esta forma, se optó por acordonar la zona, ante "el grave riesgo" que suponía para la ciudadanía ya que el agresor se encontraba lanzando tejas y botellas de vidrio a la vía pública. Para evitar también que el agresor pudiera caerse del tejado, la Guardia Civil se decidió entrar en el inmueble y proceder a su detención.

El acusado fue también hospitalizado para su estabilización psiquiátrica y finalmente ingresó en prisión donde permanece a la espera de juicio. Su abogado ha pedido en la vista preliminar la libertad condicional, pero el resto de las partes y el propio tribunal se han opuesto.