Vinculan la dimensión identitaria de la lengua con las relaciones de poder

La profesora de la UAM Clara Molina ha señalado la necesidad de visibilizar las lenguas presentes en el aula y convertirlas en recursos educativos

 Vinculan la dimensión identitaria de la lengua con las relaciones de poder

Foto: EP

La profesora de la Universidad Autónoma de Madrid Clara Molina

La profesora de la Universidad Autónoma de Madrid Clara Molina ha relacionado la capacidad de dimensión identitaria del lenguaje con las relaciones de poder y el reconocimiento social: "La lengua tiene que ver con nuestra identidad, capacidad de comprensión y posicionamiento sobre los demás". Así lo ha manifestado en la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), en Baeza (Jaén), donde participa como ponente del curso de verano 'Talleres para enseñar español a personas inmigrantes y refugiadas'.

"Nuestro lenguaje puede estar vinculado con las relaciones de poder, tiene que ver con aquello reconocido y lo que no está reconocido, quién encuentra lugar o quién no encuentra lugar", ha afirmado. Al hilo, ha apuntado que reflexionar sobre estos aspectos permite empezar a abrir más espacios para que "más gente tenga lugar".

Molina ha presentado en la UNIA un taller para sobre actividades y recursos para incorporar el "plurilingüismo" en la docencia. En este sentido, ha explicado que cada vez hay más lenguas que conviven, debido a que cada vez hay mayor población de diferentes sitios, lo que ha "extinguido" la existencia de una sociedad monolingüe.



También ha señalado la necesidad de visibilizar las lenguas presentes en el aula y convertirlas en recursos educativos. "Se trata de dejar que las lenguas dejen de ser invisibles y que sean recursos para el aprendizaje", ha dicho, no sin añadir que la lengua va más allá de la mera comunicación.

Para la experta, aquello que se considera "normal" será que en un aula exista mucho plurilingüismo, "no solamente porque sean hablantes de español y de inglés, que lo van a estar aprendiendo, sino porque muchas veces, sobre todo, si vienen de familias migrantes van a tener otras lenguas en casa".

Además, ha subrayado que el repertorio lingüístico de los estudiantes ha sido más amplio de lo que se cree. "Normalmente, las generaciones conocen más lenguas, porque si están escuchando música K-Pop, van a comenzar a interesarse por el coreano", ha puesto como ejemplo de cómo los jóvenes integran múltiples idiomas en su vida cotidiana.

Al respecto, ha desmontado el "mito" de que aprender nuevas lenguas implica perder la propia identidad cultural. "Aprender de otras culturas no significa perder de la tuya, que hay un miedo latente a que aprendiendo tipos de lenguas perdamos nuestra esencia, nuestra cultura", ha asegurado.

De este modo, ha defendido que, "cuando integras, no tienes por qué restar, esto no es un juego de suma cero". Al contrario, la integración de nuevas lenguas y culturas enriquece a las personas. "Podemos integrar, mezclar, hacer nuestro de forma lúcida muchas cosas, no perdemos nada", ha destacado Molina.

Por otro lado, ha indicado que es innecesario dominar múltiples lenguas para fomentar el plurilingüismo en el aula. "Puedes integrar varias lenguas sin conocerlas, a la vez que puedes fomentar de otra forma, la lengua y las relaciones entre las personas de una manera más enriquecedora, menos discriminatoria y menos avergonzante", ha declarado.

Finalmente, sobre los participantes en este curso de la UNIA, ha deseado "que se vayan con la sensación de que hay muchas cosas" que se pueden hacer. "Muchas veces sentimos miedo porque no hemos empezado a caminar, aunque en el momento en que empiezas a explorar te das cuenta de que se puede hacer un camino más sano", ha concluido sobre esa implementación del plurilingüismo.