UPA estima la pérdida de entre el 20% y el 30% de la cosecha del olivar
La organización agraria reclama ayudas directas y flexibilidad en la PAC ante pérdidas generalizadas en todos los cultivos andaluces
Foto: EXTRA JAÉN / Archivo
Olivar afectado por el temporal
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Andalucía ha reclamado la puesta en marcha de medidas excepcionales para hacer frente a los graves daños provocados por la sucesión de borrascas atlánticas registradas en los últimos meses en la comunidad autónoma, que han tenido un impacto generalizado en todos los cultivos y provincias andaluzas.
El secretario general de UPA Andalucía, Jesús Cózar Pérez, ha advertido de que los efectos del cambio climático “vuelven a pasar factura al campo andaluz”, con explotaciones agrarias arrasadas, pérdidas económicas generalizadas, cosechas perdidas y miles de hectáreas anegadas. En este contexto, ha solicitado a las administraciones públicas ayudas directas para los agricultores afectados y una flexibilización urgente de los requisitos de la Política Agraria Común (PAC).
Según ha informado la organización, desde el inicio del año hidrológico, el pasado 1 de octubre, en numerosas comarcas andaluzas se han acumulado en torno a 450 litros por metro cuadrado, cerca del 75% de la media anual, concentrados en un corto periodo de tiempo. A esta circunstancia se han sumado episodios de fuertes vientos y una notable falta de horas de sol, lo que ha agravado los daños en cultivos, infraestructuras, caminos rurales, sistemas de riego y maquinaria agrícola. Una primera estimación cifra entre 10.000 y 12.000 las hectáreas que permanecen completamente anegadas en distintos puntos de Andalucía.
UPA Andalucía subraya que la situación ha paralizado en gran medida la actividad agraria en amplias zonas de la comunidad. En provincias como Sevilla, Córdoba y Cádiz, el cereal de invierno es uno de los cultivos más afectados, con hasta un 50% del trigo sin sembrar por haberse superado la fecha límite y parcelas ya implantadas que permanecen bajo el agua desde hace semanas. La siembra de patata continúa detenida desde diciembre, el girasol acumula importantes retrasos y la recolección de cítricos se está viendo ralentizada, con pérdidas de fruta por caída y deterioro.
En el olivar, las estimaciones apuntan a una merma de entre el 20% y el 30% de la cosecha, mientras que en Huelva la campaña de frutos rojos registra retrasos en la recolección y caída de fruto antes de su recogida. En Granada y Málaga, las rachas de viento han provocado una caída masiva de aguacate, gran parte del cual no es apto para su comercialización. En Almería, la elevada humedad y la falta de sol están favoreciendo la aparición de enfermedades fúngicas en cultivos hortícolas, tanto al aire libre como bajo plástico.
Ante este escenario, UPA Andalucía solicita ayudas directas para compensar las pérdidas de cosecha, medidas fiscales como la reducción de módulos del IRPF y apoyos específicos para la reparación de infraestructuras dañadas. Asimismo, considera imprescindible flexibilizar los requisitos de la PAC para evitar que los agricultores pierdan las ayudas por causas ajenas a su voluntad, como la imposibilidad de sembrar o de cumplir determinadas exigencias técnicas.
Por último, la organización agraria señala la necesidad de reforzar y mejorar los seguros agrarios, cuya contratación sigue siendo baja en el sector, como herramienta clave para mitigar las pérdidas derivadas de fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes.