Sierra de Sones afianza su identidad como referente cultural rural andaluz

El festival cierra su cuarta edición reforzando su apuesta por la cultura, el patrimonio y la participación vecinal

 Sierra de Sones afianza su identidad como referente cultural rural andaluz

Foto: EXTRA JAÉN

Clausura de la cuarta edición del Festival Sierra de Sones

El Festival Sierra de Sones ha cerrado su cuarta edición confirmando la consolidación de un modelo cultural propio y cada vez más reconocible dentro del panorama andaluz. Durante tres jornadas, el municipio de Torres se convirtió en escenario de conciertos, propuestas de mediación cultural, gastronomía, turismo, patrimonio y participación ciudadana en una cita que volvió a demostrar que es posible desarrollar un festival de calidad desde el medio rural sin renunciar a la cercanía ni a la identidad local.

La organización destaca especialmente la consolidación de los distintos espacios del festival y la implicación creciente del municipio en una propuesta que, edición tras edición, continúa nutriéndose del pueblo. Uno de los momentos más significativos volvió a producirse durante la tarde y la noche del viernes en la Plaza, donde vecinos, visitantes y artistas compartieron actuaciones y actividades en un ambiente que se ha convertido ya en una de las imágenes más representativas de Sierra de Sones.

La calidad artística y técnica volvió a ser una de las señas de identidad del festival. Las actuaciones de Sindicato Psicodélico de Artistas, Guadalupe Plata, Cervatana, Víctor Coyote, Padilla Siblings o Antropoloops recibieron una excelente acogida por parte del público y consolidaron la apuesta del festival por propuestas musicales singulares y alejadas de los grandes circuitos comerciales.



Precisamente uno de los aspectos más valorados por los artistas participantes fue el ambiente cercano y la hospitalidad del municipio y de la organización, hasta el punto de que muchos de ellos destacaron sentirse más como invitados en una casa que como participantes de un festival convencional. Ese carácter humano y de proximidad constituye una de las principales señas de identidad de Sierra de Sones y uno de los elementos diferenciales de la propuesta.

La edición de 2026 también ha supuesto un importante avance en el trabajo de mediación cultural y recuperación del patrimonio inmaterial local. El proyecto desarrollado por Antropoloops permitió rescatar y poner en valor el Bolero de Torres, una manifestación tradicional vinculada al baile popular y a la indumentaria regional del municipio, gracias a la participación activa de vecinos de la localidad.

Esta recuperación patrimonial dialogó además con la propuesta artística desarrollada junto a Cantón y Prada, que tomó como punto de partida la memoria colectiva y las experiencias compartidas durante la edición anterior para construir una nueva intervención conectada con la identidad del territorio.

Otro de los aspectos destacados por la organización ha sido la consolidación de las actividades dirigidas a la infancia y a las familias, como la de Jana Pacheco, así como el creciente protagonismo de los procesos participativos y comunitarios dentro del festival.

El voluntariado volvió a desempeñar un papel esencial en el desarrollo del evento. Decenas de personas colaboraron en tareas de producción, acogida y logística, convirtiéndose una vez más en uno de los pilares fundamentales de Sierra de Sones y en uno de los mejores ejemplos del carácter colectivo del proyecto.

A ello se suma la implicación del tejido asociativo y cooperativo local, con la participación activa de colectivos como la Asociación Cultural Musical Pila Pellenda, la Asociación La Flor del Bolillo, la Asociación Dama de Torres, los Hermanos del Señor, la Asociación 7 Pulgadas, las cooperativas del municipio y numerosos artesanos y vecinos que contribuyen cada año a dar forma al festival.

Lejos de aspirar a convertirse en un evento multitudinario, Sierra de Sones continúa apostando por un crecimiento sostenible basado en la calidad artística, la participación ciudadana y la creación de experiencias irrepetibles vinculadas al territorio y a la cultura popular.

La organización considera que esta cuarta edición confirma que el festival ha dado un paso más en su búsqueda identitaria y su espacio propio dentro del calendario cultural andaluz, afianzando a Torres y a Sierra Mágina como escenarios privilegiados para una forma diferente de entender la cultura y la música en directo.