El Azulejo reabre como una nueva taberna gastronómica en Jaén
El nuevo proyecto, impulsado por un grupo de empresarios de la capital, abrirá oficialmente al público el martes 6 de octubre
Presentación del nuevo espacio gastronómico.
Presentación del nuevo espacio gastronómico.
El Azulejo inicia una nueva etapa. El histórico establecimiento de la calle Hurtado, en pleno centro de Jaén, recupera su actividad de la mano de El Azulejo Grupo Gastronómico, un proyecto promovido por un grupo de empresarios de la capital que nace con el objetivo de devolver la vida a un espacio muy vinculado a la memoria de la ciudad y convertirlo en un nuevo punto de encuentro gastronómico, cultural y social.
Tras su inauguración, El Azulejo abrirá oficialmente al público el próximo martes 6 de octubre. En esta primera etapa, la taberna gastronómica abrirá de martes a sábado, mientras que el espacio destinado a eventos estará disponible todos los días del año, tanto para propuestas propias como para celebraciones y encuentros promovidos por empresas, instituciones, colectivos y particulares.
Recuperar la palabra “taberna”
El proyecto reivindica deliberadamente la palabra taberna y todo lo que representa: un establecimiento cercano, reconocible y sin artificios, donde el protagonismo recaiga en el producto, el vino, la conversación y la hospitalidad.
La propuesta gastronómica parte de una premisa sencilla: buscar productos de máximo nivel en sus lugares de origen y llevarlos a la mesa respetando al máximo su identidad.
Mariscos procedentes de las costas españolas, conservas seleccionadas, ibéricos, quesos, productos de la huerta y elaboraciones tradicionales convivirán en una carta concebida para compartir, con especial atención a la procedencia y calidad de la materia prima.
El Azulejo incorpora también pequeños homenajes a establecimientos y sabores que forman parte de la memoria gastronómica de la provincia. Entre ellos, su particular reconocimiento a las conocidas patatas de Casa Vacas, de Torredelcampo, ejemplo de esa cocina popular y reconocible que permanece en el recuerdo de generaciones de jiennenses.
La filosofía pasa por recuperar una manera de entender la taberna basada en la sencillez y la excelencia: menos transformación y más producto, origen y sabor.
El vino, uno de los grandes protagonistas
Al frente de la sala y de la propuesta enológica estará Álvaro Jiménez, sumiller de reconocida trayectoria en la restauración gastronómica andaluza.
En Jaén ha desarrollado parte de su carrera en establecimientos tan conocidos como La Vestida y Damajuana, ejerciendo como sumiller de este último durante su etapa como restaurante distinguido con una Estrella Michelin. Su trayectoria profesional le llevó posteriormente a Granada, donde ha trabajado en restaurantes gastronómicos como La Fábula y Portal Bajo I.
Jiménez regresa ahora a Jaén para ponerse al frente de El Azulejo, un proyecto en el que el vino será uno de los grandes protagonistas y que nace con la vocación de convertirse en un punto de referencia para la cultura del vino en Andalucía.
Para ello, El Azulejo desarrollará una bodega singular y en permanente evolución, combinando grandes referencias con pequeños productores y elaboraciones con personalidad. La propuesta se completará progresivamente con catas, encuentros con bodegueros, presentaciones, maridajes y diferentes experiencias en torno al mundo del vino.
Un espacio para eventos en pleno centro de Jaén
El segundo gran eje del proyecto será su espacio para eventos, situado en el propio establecimiento y con capacidad para albergar hasta 120 personas en formato cóctel.
Su ubicación en pleno centro de la capital permitirá acoger presentaciones empresariales, encuentros institucionales, celebraciones privadas, actividades culturales, catas, reuniones profesionales, actuaciones y diferentes formatos de eventos.
Este espacio tendrá disponibilidad durante todos los días del año, independientemente de los días habituales de apertura de la taberna gastronómica.
El Azulejo desarrollará además una programación propia de actividades gastronómicas y culturales, con propuestas de pequeño formato que permitan convertir el establecimiento en un lugar vivo y en permanente actividad.
Al mismo tiempo, el espacio podrá ser contratado para eventos privados y corporativos, con un modelo flexible que permitirá tanto desarrollar propuestas gastronómicas propias como trabajar con servicios de catering externos, adaptándose así a las características y necesidades de cada celebración.
Modernizar sin perder la esencia
La recuperación de El Azulejo ha supuesto también una importante actuación sobre el propio establecimiento. El proyecto ha modernizado sus instalaciones y equipamientos para crear un espacio actual, funcional y confortable, pero partiendo de una idea muy clara: renovar El Azulejo no podía significar borrar su historia.
Por ello, la intervención ha querido recuperar la esencia de un lugar emblemático para la ciudad, manteniendo una estética inspirada en la que caracterizó al establecimiento en sus inicios y reinterpretándola desde una mirada contemporánea. El resultado busca establecer un diálogo entre pasado y presente: conservar el carácter y la personalidad del antiguo El Azulejo y, al mismo tiempo, dotarlo de las instalaciones y el confort que requiere un establecimiento actual.
Un lugar para volver a encontrarse
El nuevo El Azulejo nace así con una doble vocación: recuperar un espacio emblemático y devolverlo a la ciudad con un nuevo proyecto de futuro. Gastronomía, producto, vino, cultura y encuentro conforman una propuesta que pretende ir más allá del concepto convencional de establecimiento hostelero.
La intención de sus promotores es que El Azulejo vuelva a ser un lugar reconocible dentro de la vida de la ciudad: un sitio donde poder entrar a tomar un vino y compartir unas tapas o sentarse a disfrutar de su propuesta gastronómica, pero también un espacio donde celebrar un encuentro empresarial, asistir a una cata, escuchar música, participar en una actividad cultural o simplemente encontrarse.
Con su apertura oficial al público el próximo martes 6 de octubre, El Azulejo comienza una nueva etapa en pleno centro de Jaén, recuperando un nombre y un espacio que forman parte de la memoria de la ciudad para escribir una historia nueva.