Aconsejan precaución con las compras y micropagos en los videojuegos
Las personas consumidoras deben comprobar la identidad de la empresa, el precio total, las condiciones de compra y los medios de pago
Foto: JUNTA
Usuario de videojuego
La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias recuerda la importancia de informarse antes de comprar y de prestar especial atención a los gastos adicionales al adquirir un videojuego coincidiendo con la celebración este sábado del Día Mundial del Videojuego. La Dirección General de Consumo apunta que a la hora de comprar un videojuego es recomendable comprobar en primer lugar qué producto se está adquiriendo, para qué plataforma está disponible y cuáles son sus características. También conviene consultar su clasificación por edades y los contenidos que incluye.
El sistema PEGI (Sistema Europeo de Información de Juegos) permite conocer la edad recomendada a través de cinco indicadores (PEGI 3, PEGI 7, PEGI 12, PEGI 16 y PEGI 18) e informa sobre determinados contenidos presentes en los videojuegos, como escenas de violencia o actividad sexual explícita, lenguaje soez, consumo de drogas, tabaco o alcohol, si utiliza compras dentro del juego, que tipo de comunicación online permite o si incorpora funciones que incentiven a seguir jugando, ha apuntado la Junta en una nota.
Antes de realizar una compra aconseja también comparar precios y comprobar qué incluye cada edición. Algunos videojuegos pueden ofrecer diferentes versiones, contenidos descargables o servicios adicionales que pueden suponer un coste añadido. En las compras realizadas por Internet, las personas consumidoras deben comprobar la identidad de la empresa, el precio total, las condiciones de compra y los medios de pago. La información debe facilitarse de forma clara y comprensible.
En el caso de los videojuegos digitales, es especialmente importante según recuerda Consumo, conocer las condiciones de devolución. Aunque las compras a distancia tienen, con carácter general, un plazo de catorce días para ejercer el derecho de desistimiento, existen excepciones. Entre ellas se encuentra el suministro de contenido digital que no se preste en un soporte material cuando su ejecución ha comenzado y el consumidor haya prestado su consentimiento expreso y con conocimiento de que puede perder ese derecho.
Ha destacado además que las compras no terminan necesariamente al adquirir el videojuego. Muchos juegos incorporan micropagos para conseguir monedas virtuales, personajes, accesorios, mejoras, pases de batalla u otros contenidos. Además, los videojuegos pueden utilizar recompensas, ofertas limitadas o mensajes que animan a comprar rápidamente. Las ganas de avanzar en el juego o conseguir objetos exclusivos hace que los menores sean especialmente vulnerables.
Especial atención merecen las denominadas 'cajas botín' o 'loot boxes', que permiten obtener objetos virtuales cuyo contenido no conocemos hasta realizar la compra. Por este motivo, la Dirección General de Consumo recomienda comprobar siempre cuánto cuesta realmente cada compra, especialmente cuando se utiliza una moneda virtual, ya que esto puede hacer que perdamos de vista cuánto dinero estamos gastando.
En este sentido, se recomienda a las familias utilizar las herramientas de control parental disponibles. Estas opciones permiten, entre otras funciones, limitar o autorizar las compras y los micropagos dentro de los videojuegos, limitar el acceso a contenido inadecuado, restringir o limitar las comunicaciones o gestionar el tiempo que se dedica a jugar. Por último, la Dirección General del Consumo recuerda que jugar también puede implicar consumir. Informarse antes de comprar, conocer el precio real de lo que adquirimos, evitar las compras impulsivas y establecer límites de gasto son claves para disfrutar de los videojuegos de una forma responsable y segura.