El Expositor: La epifanía de los ahogados

Crónica política de la semana de Manuel Expósito Moreno

 El Expositor: La epifanía de los ahogados

Collioure.

Siempre ocurre lo mismo. Pareciera que agosto iba a ser eterno y luego resultó un suspiro. Un soplo de remembranzas y remordimientos. Propios y extraños. Retornos varios. ¿Por qué mataron a Federico? ¿Quiénes contribuyeron en mayor medida al advenimiento de un infernal cambio climático que nos achicharró, por dentro y por fuera, este verano? Si algo aprendí, de agosto a septiembre, es que todos somos bosque, todos somos fuego, todos somos Lorca, todos somos mar, todos somos Ceuta, todos somos migrantes, todos somos patriotas, aunque unos más que otros. 90 años más tarde, el suma y sigue de un centenar largo de nuevos ahogados en el torpe e inextinguible contexto del híbrido invasor de quienes anhelan colarse por las rendijas fronterizas de la Europa del welfare state, que viene protegiendo desde hace décadas al paria con denominación de origen, hasta que el anarcocapitalismo ultraliberal tan en boga, tan reclamado por un sector creciente de nuestro muy patriótico proletariado autóctono, ponga las cosas en su sitio. Aprenderemos, a base de recortes, lo que vale un peine. 90 años después, otra invasión de tropas irregulares africanas que, a diferencia de 1936, arribaban inermes, sin soldada acordada y, por tanto, sin subordinación formal a ninguna legión extranjera. La invocación ancestral de las cabilas subyacía en el enésimo episodio de ‘laissez faire’ de Marruecos. Malos tiempos para la lírica del humanitarismo y el relato de los gerifaltes del CNI. La Europa vampírica de carcas y carcamales demanda, insaciable, sangre joven migrante mediante transfusiones procedentes del mercado negro. Cuantos más ilegales lleguen, más baratos salen. Cuantos menos derechos, más derechos que una vela. “¡Musulmán el que no bote!”, gritaban indocumentados de filiación conocida la tarde-noche del miércoles en las plazas de casi toda España, en apoyo a Ceuta, cuando más del 37 por ciento de la población ceutí es musulmana a carta Corán, a carta cabal. No tienen ni idea. A mucha honra. Ni falta que les hace.  “Las estimaciones del Observatorio Andalusí de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) sitúan en 31.275 el número de ciudadanos musulmanes españoles residentes en Ceuta, lo que representa aproximadamente el 37,4 % de la población censada”. Quien más gritaba era más Ceuta, en potencia, en contraste con quien callaba o se quedaba en casa, claramente alineado, por consiguiente, con Marruecos y el sanchismo. Las cosas están así de maniqueamente planteadas. Blanco o negro. No caben los grises. El PP pone el foco en el caso Pegasus para explicar la postura del presidente. Banderas rojigualdas con el toro, soniquetes -insultantes, recurrentes- contra el presidente del Gobierno y su santa madre. “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”. Erre que erre. Jiménez Losantos se indigna, no obstante, ante el esperpento de la “Armada tiqui-taca para liberar Ceuta. Si allí Don Pelayo vive. La reconquista, decían. La reconquista, ¿de qué? ¿de las terrazas?  Pero es buena gente, gente jubilada que se aburre y que ha decidido terminar el verano con un Quinto, Marcos de Quinto, tomándose un quinto, que es la visión perfecta de la derecha que no sirve para nada. Y todo esto para decir: ¡Esto con Franco no pasa! Ah, ¿sí?, Y Sidi-Ifni, ¿qué fue? ¿y la Marcha Verde? ¡Pues claro que pasaba con Franco!”. Si Franco levantase la cabeza, habría que volver a enterrarle en el norte de Marruecos. En la corta distancia, máxima presión a los alcaldes del PSOE. ¿Estás con Pedro Sánchez o con tu gente? Algún que otro regidor socialista, caso de los de Sabiote y La Iruela, Luis Miguel López y Daniel Sánchez, a la postre, sí acudieron a las concentraciones del miércoles, convocadas por la mayoría que controla la FEMP, es decir, el PP. Por eso la directriz que trasladó el PSOE a los suyos era no adherirse. Una estrategia que encomendaba a los más leales sondear la postura final de los dudosos. El sabioteño López Barrero cultivó ambigüedades hasta la noche anterior: ni sí ni no, sino todo lo contrario, y, a la hora de la verdad, encabezó la convocatoria en su pueblo. Así nadie le pasaría por la derecha. Es el secreto de los alcaldes que se eternizan en el poder en la Jaén rural, que superan las ideologías, que saben compartir diestra con los derechistas y siniestra con los izquierdistas. Esa suerte de camaleonismo sentó como un tiro a quienes mantuvieron el tipo, pese a las críticas, y cumplieron a rajatabla la orden interna del partido. No es fácil cuando notas en el cogote el aliento de la calle. Todo esto tiene su aquél a menos de 9 meses para las elecciones municipales.

La España guerracivilista incendia el fin del verano atrincherada en sus redes sociales. Principia el proceso de primarias, con el viento de cara, para la elección de alcaldables del PSOE. Ahora, vienen mal dadas. “¿Tú tampoco te vuelves a presentar? Me lo estoy pensando”. Tras la retirada anunciada de diversos cabezas de cartel en pueblos pequeños, la mismísima presidenta del PSOE de Jaén, tres mayorías absolutas sucesivas, Toni Olivares, alcaldesa de Úbeda, dará un paso al lado para impulsar la carrera de su delfín, Fran Lozano. Por normalidad democrática y desgaste personal. En cambio, en Andújar, una veterana, más veterana y laureada que la anterior, Micaela Navarro, afrontará el reto de recuperar la alcaldía que ocupa con mayoría absoluta otro jubilado, el popular Paco Carmona, que llegó para estar solo un mandato, pero que ha decidido optar a la reelección. “En EEUU, un gobernante, a los 70 años, está en su mejor momento”, te deja caer, entre risas, en el ferial, tras asistir al concierto de Niña Pastori. ¿Primarias indeseables en el PSOE de Linares? Billar a dos bandas con trenes y aceites. Carambolas. La Jaén sempiterna. El billar a dos bandas es un tiro en el que la bola blanca rebota en dos bandas de la mesa antes de golpear la bola-objetivo. Concentración sabatina de protesta en Linares-Baeza, en las horas previas al comienzo de las obras de la Autopista Algeciras-Zaragoza que obligan a suspender los servicios ferroviarios entre la estación linarense y Almuradiel, por un lado, y Almería, de otro. Mejorar los trazados es una necesidad, pero la alternativa habilitada de autobuses y microbuses hasta finales de 2027 son cuartos al pregonero con las elecciones generales (anticipadas a febrero o marzo, seguramente) y los comicios locales (23 de mayo) a la vuelta de la esquina. El último mes de comercialización de aceite de oliva principia con el kilo del poco virgen extra que resta, en bodegas, a 3,61 €, 3,29 €/virgen, 3,14 €/lampante. Porca miseria. Pulso titánico por el control de Deoleo. Asido a la cuartera del gran Carulla, “Nuestro señor Jesucristo nació en un pesebre. ¡Donde menos se piensa, salta la liebre!”. El Grupo italiano Abasa-Coricelli enfrenta una oferta de 500 millones de euros que reclama exclusividad en el proceso de venta de los fondos CVC y Alchemy en Deoleo, respaldada por UniCredit, ante una alternativa nacional dual representada por el conglomerado cooperativista que lidera la Dcoop de Antonio Luque, por un lado, y la Acesur de los Guillén, de otro. Por cierto, la materialización de la Gran Almazara de Jaén de Doop en Torredonjimeno, consumado un verano taquicárdico, parece que cumple plazos, no perderá el incentivo millonario del Ministerio de Agricultura, y empezará a recepcionar/molturar en el inicio de la próxima campaña oleícola.



90 años después ve la luz, a través de la editorial Egales, con edición y estudio de Manu Broullón, la obra inconclusa de Federico García Lorca, la última, escrita en el verano de 1936: ‘Los sueños de mi prima Aurelia. “El mar recordó, de pronto, el nombre de todos sus ahogados”. La hija única de Aurelia se casó con un médico de Montefrío que ejerció durante muchos años en Cambil. Fijaron su última residencia en la ciudad de Jaén y aquí, hoy por hoy, residen varios de sus hijos y nietos. Uno de los nietos de Aurelia contrajo matrimonio con una Trescastro, nieta del asesino confeso de Federico, aquél que alardeó en cafés y tabernas de descerrajarle “dos tiros en el culo por rojo y por maricón”. De tarde en tarde, esta rama del linaje lorquiano retorna a Fuentevaqueros. Nunca a Asquerosa.