Pezzini alerta del riesgo de perder la identidad de Úbeda y Baeza
El ya expresidente de TUBBA pide limitar viviendas turísticas y free tours para preservar el equilibrio entre el patrimonio, el turismo y los vecinos
Foto: EXTRA JAÉN
Andrea Pezzini se despide de TUBBA en la Asamblea celebrada este miércoles
"Antes de nada, un relevo." Así define Andrea Pezzini su salida de la presidencia de la Asociación para el Desarrollo Turístico de Úbeda y Baeza (TUBBA), cargo que ha ocupado durante los últimos cuatro años. Tras anunciar su despedida mediante una extensa publicación en redes sociales, el empresario turístico de origen italiano aclara que se trata de un paso atrás para favorecer la renovación de la organización, aunque seguirá vinculado a ella como vocal de la nueva junta directiva.
Pezzini deja una asociación que, según recuerda, encontró en una situación delicada tras la pandemia y que hoy considera "viva, fuerte y respetada". Sin embargo, más allá del balance de gestión, su despedida ha servido para lanzar una reflexión sobre el futuro del turismo en Úbeda y Baeza y sobre los riesgos que, a su juicio, deben evitarse para preservar la identidad de ambas ciudades Patrimonio Mundial.
"Sobre el papel buscamos más visitantes; en la práctica, yo diría que buscamos mejores visitantes", escribió en su despedida. Una frase que resume buena parte de su visión sobre el modelo turístico que debería seguir el destino. En declaraciones a EXTRA JAÉN, Pezzini aclara que no propone un cambio radical, ya que considera que Úbeda y Baeza disfrutan actualmente de un turismo "educado, respetuoso e interesado en conocer la historia, la cultura y el patrimonio" de la comarca.
"Afortunadamente, el turismo de Úbeda, Baeza y de la provincia de Jaén no es un turismo de borrachera ni de despedidas de soltero. Estamos recibiendo un turismo exquisito", sostiene. Sin embargo, advierte de que el éxito turístico no debe hacer perder la perspectiva. "En muchos lugares se les ha ido de las manos y han perdido completamente su identidad. Tenemos que estar atentos a las señales de alerta y tener el valor de poner freno cuando sea necesario", afirma.
Entre esas señales sitúa el crecimiento de los apartamentos turísticos, especialmente aquellos que operan fuera de la normativa. Para Pezzini, la regulación y limitación de las viviendas turísticas no registradas constituye una de las principales tareas pendientes de las administraciones. "El decir que no significa no seguir dando permisos en lugares ya sobrecargados. Hay que evitar que se rompa el equilibrio entre patrimonio, visitantes y vecinos", explica.
A la regulación de las viviendas turísticas, Pezzini suma otro fenómeno que considera necesario abordar: el crecimiento de los free tours. El expresidente de TUBBA califica este tipo de oferta de "absolutamente insostenible". "Está desvirtuando completamente la dignidad profesional de quienes trabajan en el sector servicios", afirmó. A su juicio, los free tours fomentan una "pseudoprofesionalidad a cambio de una limosna", por lo que aboga por una mayor reflexión y regulación de este fenómeno para garantizar estándares de calidad acordes con un destino patrimonial como Úbeda y Baeza.
Pezzini considera que el principal objetivo debe ser mantener la armonía entre tres elementos fundamentales: la conservación del patrimonio, la calidad de la experiencia turística y el bienestar de la población residente. "No podemos olvidarnos nunca de los vecinos. Son quienes han permitido que ese patrimonio llegue hasta nuestros días generación tras generación", señala.
En este sentido, rechaza que Úbeda y Baeza sufran actualmente problemas de masificación similares a los de otros destinos españoles, aunque insiste en que conviene aprender de experiencias ajenas. Como ejemplos cita barrios históricos como el Albaicín de Granada, Santa Cruz en Sevilla o determinados sectores de Málaga y Madrid, donde, según explica, la presión turística ha favorecido procesos de gentrificación y la pérdida de población residente.
"Estamos a tiempo de evitar esos errores irreversibles", afirma. A su juicio, la clave pasa por que las administraciones realicen estudios de capacidad de carga que permitan determinar cuántos alojamientos, servicios o actividades puede asumir cada zona sin alterar el equilibrio urbano y social.
Pezzini también introduce otro debate menos habitual: el de atribuir al turismo problemas que, en muchos casos, tienen un origen local. En su opinión, buena parte de las molestias relacionadas con el ruido, la suciedad o los cortes de tráfico no están provocadas por los visitantes.
"Cuando se producen incomodidades por exceso de ruido o suciedad, en la inmensa mayoría de los casos son consecuencia de iniciativas locales o de nuestra propia población", asegura. Como ejemplo menciona botellones, determinadas concentraciones o actividades que se desarrollan en los centros históricos durante periodos de gran afluencia turística.
El empresario defiende igualmente una apuesta decidida por la mejora de infraestructuras y la humanización de los espacios patrimoniales. Entre sus aspiraciones figura la peatonalización total de enclaves emblemáticos como la Plaza Vázquez de Molina, en Úbeda, o la Plaza de Santa María, en Baeza.
"Es doloroso ver el paso constante de vehículos por espacios que son la esencia de nuestro patrimonio", argumentó en su despedida, donde también reclamó ciudades que protejan su autenticidad y personalidad frente a modelos turísticos más agresivos.
Tras cuatro años al frente de TUBBA, Pezzini se marcha con un mensaje que mezcla satisfacción por el trabajo realizado y preocupación por el futuro. "No se trata de batir récords de visitantes cada año", resume. Para él, el reto pasa por seguir creciendo sin perder aquello que hace únicas a Úbeda y Baeza: su patrimonio, su identidad y el equilibrio entre quienes las visitan y quienes las habitan.
