Investigan una nueva terapia oral contra una enfermedad rara renal

La Universidad de Jaén avanza en el desarrollo de una terapia oral para el tratamiento de hiperoxaluria primaria

 Investigan una nueva terapia oral contra una enfermedad rara renal

Foto: UJA

Los investigadores Justo Cobo y Sofía Salido.

La Universidad de Jaén (UJA) avanza en el desarrollo de una terapia oral para el tratamiento de hiperoxaluria primaria, una enfermedad genética rara que provoca la formación recurrente de cálculos renales y que, en los casos más severos, puede derivar en daños en distintos órganos e incluso requerir un trasplante hepatorrenal.

El trabajo está siendo realizado por el grupo 'Compuestos de Interés Biológico' y se enmarca en el proyecto 'Síntesis de inhibidores de lactato deshidrogenasa A optimizados, evaluación biológica y encapsulación para administración oral', que lideran los investigadores Sofía Salido y Justo Cobo, del Departamento de Química Inorgánica y Orgánica.

La iniciativa, financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, se puso en marcha en 2023 con el objetivo de diseñar nuevos fármacos que permitan tratar esta patología de forma más accesible y sencilla, según ha informado este lunes en una nota la UJA.

"Nuestra investigación se centra en el desarrollo de compuestos capaces de inhibir la enzima lactato deshidrogenasa A (LDHA), implicada en la producción de oxalato. Una sustancia que, al acumularse en el organismo, da lugar a la formación de cristales que afectan principalmente a los riñones, el hígado y otros tejidos", ha explicado Sofía Salido.

En la actualidad, los tratamientos disponibles se basan en terapias génicas mediante ARN interferente, que requieren administración inyectable, presentan un elevado coste y no resultan plenamente eficaces en todos los pacientes. "El objetivo del proyecto es ofrecer una alternativa farmacológica más asequible y fácil de administrar, basada en un formato oral", ha afirmado Justo Cobo.

Para lograrlo, el equipo investigador trabaja en distintas fases que combinan el diseño, la síntesis y la evaluación de nuevas moléculas con potencial actividad inhibidora.

En primer lugar, se diseñan las estructuras químicas a partir de modelos ya descritos y se analizan mediante técnicas computacionales para prever su interacción con la enzima. Posteriormente, se sintetizan en el laboratorio los compuestos más prometedores y se evalúa su actividad enzimática en condiciones controladas.

En una fase más avanzada, los investigadores desarrollan sistemas de encapsulación que permiten proteger el fármaco en su paso por el estómago y asegurar su liberación en el intestino. Finalmente, los compuestos se analizan en modelos biológicos, tanto a nivel celular como en modelos animales, con el objetivo de comprobar su eficacia.

Los resultados obtenidos hasta el momento han permitido identificar nuevos compuestos con una actividad significativa, lo que abre la puerta a su optimización para mejorar su potencia. Además, algunos de ellos presentan actividad dual, al actuar sobre varias enzimas implicadas en el desarrollo de la enfermedad, lo que refuerza su potencial terapéutico.

El proyecto se lleva a cabo en colaboración con centros de investigación nacionales e internacionales, como la Universidad de Granada, el Hospital Universitario de Canarias o la Universidad de Perugia (Italia), lo que permite avanzar en la validación de estos compuestos en distintos niveles de estudio.

Más allá de su aplicación en hiperoxaluria primaria, los avances derivados de esta investigación podrían tener implicaciones en otras patologías en las que la enzima LDHA desempeña un papel relevante, ampliando así el impacto potencial de esta línea de trabajo.