La UJA crea guía para reducir la brecha de género en el profesorado

El proyecto 'FeMento' ofrece mentoring y apoyo a mujeres investigadoras para impulsar su promoción profesional y fomentar el liderazgo en la universidad

 La UJA crea guía para reducir la brecha de género en el profesorado

Foto: EXTRA JAÉN

Presentación del proyecto 'FeMento' de la UJA

La Universidad de Jaén ha elaborado una guía de buenas prácticas para el apoyo institucional a la promoción de mujeres académicas, a través del proyecto ‘Liderazgo y empoderamiento: Aplicación del Mentoring para reducir la brecha de género en promoción del PDI en la universidad’ (FeMento), financiado por el Vicerrectorado de Igualdad, Diversidad y Responsabilidad Social.

Se trata de un programa de mentoring y empoderamiento dirigido específicamente a mujeres investigadoras en etapas de consolidación, que ha sido elaborado por un equipo dirigido por la profesora Esther López Zafra, catedrática de Psicología Social, compuesto por los profesores Manuel Pulido Martos y Daniel Cortés Denia, junto a la profesora Noah Palacios Pedrero.

En su presentación, Pilar Fernández Pantoja, vicerrectora de Igualdad, Diversidad y Responsabilidad Social ha declarado que el proyecto se enmarca en el abordaje “de una realidad que, si bien está identificada, sigue siendo un desafío persistente en nuestras instituciones y que es la infrarrepresentación de las mujeres en los puestos de máximo liderazgo y promoción dentro del ámbito académico”. En este sentido, apunta que, “aunque hemos logrado avances significativos en la participación femenina, especialmente en el estudiantado y en las etapas iniciales de la carrera docente e investigadora, sin embargo, al mirar hacia los escalafones superiores, la imagen es clara y preocupante: la conocida ‘tubería que gotea’ o ‘efecto tijera’ opera sin descanso”.



Pilar Fernández señala que el compromiso de la UJA, a través por ejemplo de proyectos como 'FeMento', es generar una red de apoyo y aprendizaje colectivo entre investigadoras, desarrollar competencias de liderazgo y una actitud proactiva en la gestión de su trayectoria, así como ofrecer una Guía de Buenas Prácticas que sirva de apoyo estructural para reducir la brecha de género en la promoción profesional. “No se trata solo de ser justos, sino de ser más inteligentes y más fuertes. Perder el talento de las mujeres en las fases avanzadas de la carrera académica es una pérdida irreparable para la ciencia, para la innovación y para la sociedad en su conjunto”.

Situación actual

En la universidad, la participación femenina ha aumentado en los últimos años en todos los ámbitos, con un porcentaje de éxito en las acreditaciones a cuerpos docentes e investigadores en aumento. Sin embargo, esta participación disminuye significativamente en las categorías profesionales superiores. Así, en las acreditaciones ANECA en febrero 2025, mientras que el 15% de mujeres frente al 20% de hombres obtienen evaluación positiva para cátedra, en titularidades el éxito es del 31% para mujeres y 30% para hombres. Aunque los indicadores se van acercando, aun así, se observa una menor participación de las mujeres en convocatorias de promoción, como, por ejemplo, en las convocatorias de sexenios, aunque esta tendencia puede variar según el campo científico. Esto hace que siga observándose el denominado ‘efecto tijera’ con un ritmo de cambio excesivamente lento.

La Universidad de Jaén refleja esta realidad, con una clara infrarrepresentación femenina en escalas superiores, especialmente notable en cátedras. Los datos muestran que, de 184 cátedras, solo 53 están ocupadas por mujeres (28,80%), mientras que, en titularidades, de 431, el 41.76% son mujeres (Anuario Estadístico de la Universidad de Jaén, 2024). Esta situación se extiende a los cargos académicos, donde las mujeres enfrentan un efecto de ‘puerta giratoria’, que no conduce al liderazgo académico e institucional, debido a la falta de apoyo institucional y las tensiones entre tareas administrativas y de gestión. Esto es especialmente relevante en la actualidad, en la que las mujeres tienen más dificultades en acreditar liderazgo en los criterios ANECA de acreditación a Cátedra de Universidad.

“Hemos comprobado que esta realidad es común a todo el ámbito académico, ocurre en todas universidades españolas. Lo que queríamos como equipo es detectar que esto no solo existe, sino también ver de qué manera podemos revertir esa situación y hacerlo con ellas, con las personas que han tenido dificultades, pero también las que han tenido éxito, para ver cuáles serían los elementos a potenciar y sobre los cuales trabajar”, ha explicado la coordinadora del proyecto, Esther López Zafra.

Ante esta situación y fruto del análisis realizado, el proyecto propone una serie de buenas prácticas para realizar un apoyo concreto y justo a las mujeres que se encuentran en su despegue de carrera académica, como son: formación en habilidades individuales; formación en méritos y requisitos de actividades para conseguir la promoción; sensibilización sobre la necesidad de las mujeres de liderar en los espacios de investigación; desarrollo de programas de mentoría, establecidos en plan estratégico y con seguimiento; reestructuración de la burocracia, con especial atención a la réplica de dinámicas tradicionales de género en la academia; distribución y sensibilización sobre la importancia de la actividad investigadora y docente.