'Jaén Antirracista' critica a VOX Martos por su moción contra el burka

"Sobre la prohibición del burka o niqab en espacios públicos con la excusa de defender derechos y libertades, se ejercen violencias sobre un colectivo"

 'Jaén Antirracista' critica a VOX Martos por su moción contra el burka

Ayuntamiento de Martos.

La Plataforma Jaén Antirracista se pronuncia sobre la petición de Vox Martos de prohibir la entrada con burka o niqab a edificios públicos a través de una moción que presenta en el pleno de este jueves, en la que se afirma que “el velo islámico impide la identificación visual”.

A través de un comunicado asegura la plataforma que se presenta Esta moción se bajo el paraguas del discurso de la seguridad, pues se reitera que “es necesario por la seguridad de los trabajadores y del buen funcionamiento del servicio público”.

"Ahora bien, ¿tiene sentido presentar el uso del burka o niqab como un problema real? Cabría empezar por saber de qué hablamos cuando nos referimos al burka o niqab, pues se trata del velo integral islámico que cubre el rostro, dejando una abertura para los ojos y se diferencia del hiyab en cuanto a que este último cubre únicamente el cabello y el cuello. De este modo, partimos de la realidad de que se trata de una vestimenta prácticamente inexistente en Jaén, donde lo frecuente es ver diferentes maneras de usar el hiyab", explican desde la plataforma.



"Esta petición está fuera de lugar, es un nuevo movimiento que responde a la estrategia adoptada por un proyecto político concreto, consistente en meter en el mismo saco y fomentar la discriminación de todas las personas que son musulmanas o son leídas como tal", añaden en el comunicado.

"Esto quiere decir que esta propuesta está hecha para construir un nuevo problema que alimenta un imaginario negativo sobre un grupo determinado de la población y, en la mayoría de los casos, el argumento da igual; lo que importa es seguir construyendo obstáculos donde antes no los había y seguir legitimando la vulneración de derechos y las prácticas de racismo institucional. La normativa pública debe responder a necesidades sociales, pero la prohibición del niqab no constituye una urgencia pública. Lo que hay detrás es la pretensión de fomentar el racismo institucional, directamente orientado a la estigmatización y criminalización de las personas musulmanas y, en concreto, a las mujeres musulmanas".

"Además, casualmente, 'la lucha contra el burka' siempre está en manos de grupos políticos que no están precisamente posicionados a favor de los derechos humanos, creando un ambiente de falsa urgencia para desviar la mirada de los asuntos realmente importantes y seguir alimentando un sistema racista e islamófobo. Esto lo podemos ver claramente en el caso francés, donde el debate sobre el hiyab, sin contar con las mujeres que llevan hiyab, lleva candente desde los años 90. En Francia, los resultados de un estudio, indicaron que, antes del debate y de la adopción de normativas restrictivas, solamente un 15 % de la población tenía como una de sus preocupaciones el uso del hiyab. Más adelante, y después de iniciar el proceso de normativización dirigido a la prohibición del velo, se constató que la percepción del uso del velo como problema había aumentado al 70% de la población. Nos encontramos por tanto con debates que no responden a una prioridad social, pero configuran la percepción de un problema por la población cuando realmente antes no era percibido como tal".

"Finalmente, nos parece inadmisible, contradictorio y problemático negar el acceso a derechos y herramientas esenciales para la libertad bajo ningún argumento, ni la seguridad ni la “liberación occidental”, y más si cabe a través de la prohibición, la fuerza y la exclusión. Este tipo de propuestas obvian que el derecho al uso de una vestimenta religiosa está amparado por el artículo 9 de nuestra Constitución y por la ley de Libertad Religiosa. Además, hacen gala de una superioridad moral, un paternalismo y un reduccionismo que ignora y desprecia los símbolos, los significados y los contextos culturales hacia el uso del hiyab o el niqab, sin ser capaz de reconocer y comprender una agencia femenina diversa del imaginario occidental como bien ha estudiado en profundidad la antropóloga e investigadora de estudios de género Lila Abu-Lughod", concluye el comunicado.