"No queremos que nuestros hijos estén solos y aislados"
Familias jiennenses con hijos con necesidades educativas especiales piden una educación pública inclusiva por lo que se manifestarán el 10 de mayo en la capital
Foto: CEDIDAS
Concentración a las puertas del Palacio de San Telmo el pasado 30 de abril.
"Nuestros hijos quieren estar con sus compañeros y no solos y aislados". Así lo afirma Cristina Montiel, madre de una niña que cursa primero de Primaria en un colegio público de la provincia. La pequeña sufre una enfermedad rara y necesita atención específica en su aula para poder avanzar en su educación.
Como ella, decenas de niños se encuentran en esta situación y no cuentan con los recursos suficientes en los centros educativos por lo que ven vulnerado su derecho a una educación inclusiva.
Esta situación ha llevado a que un colectivo de familias de la provincia de Jaén y de toda Andalucía se manifiesten en diversas capitales. La próxima convocatoria será en la capital el próximo 10 de mayo, entre las 11.30 y las 14.00 horas, en la Plaza de la Constitución.
"No defendemos ninguna ideología política ni partidista sino los intereses de nuestros hijos. La administración debe garantizar la inclusión en las aulas y no es suficiente con la buena voluntad de los colegios", explica Cristina quien además de madre afectada es la portavoz del colectivo de familias de alumnado con Necesidades Educativas Especiales (NEE) y Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE).

La portavoz afirma que cuando los colegios se ven saturados porque no se cuenta con los profesionales suficientes para atender las necesidades específicas de sus hijos, "nos dicen que los llevemos a un aula específica y después de los años que mi hija lleva en su colegio no quiero separarla de sus compañeros ni sacarla de su entorno; los recursos tienen que llegar a nosotros", explica Cristina.
Además, la portavoz denuncia la saturación de este tipo de aulas en muchos colegios. "Hay aulas con 7 ú 8 niños o niñas con TEA, con grados diferentes de afectación, por lo que necesitan una atención personalizada. Lo mismo ocurre en las aulas llamadas de 'multidiscapacidad' donde el alumnado está hacinado, son de diferentes edades y tienen necesidades diferentes".
Según el colectivo, que hace pocos días estuvo en el Palacio de San Telmo junto a otras familias andaluzas exponiendo la situación, esto no es algo puntual sino que se trata de una situación “generalizada”. Por eso, denuncian la falta de personal especializado (PT, AL, PTIS); atención insuficiente, discontinua y no ajustada a las necesidades del alumnado; sobrecarga en los centros y falta de recursos, y falta de decisión por parte de los centros que “no velan por los intereses de los menores”.

Las familias, ante una situación “que va a peor”, hacen un llamamiento a asociaciones, sindicatos, medios de comunicación y partidos políticos para que apoyen la educación pública y la inclusión en las aulas. Reclaman la reducción de la ratio en las aulas ordinarias y adecuarlas a los profesionales que atienden al alumnado con NEE y NEAE; refuerzo de los equipos de orientación; formación NEAE para todos los profesionales; regulación pública para el apoyo individualizado en el aula; participación de las familias en las decisiones educativas; cumplimiento de la inclusión en los centros ordinarios; protocolos eficaces frente al acoso escolar; revisión de criterios de evaluación adaptado al alumnado NEAE; atención garantizada en actividades complementarias o extraescolares, y presencia de personal sanitario en los centros.
Profesores sombra
Se trata de profesionales, normalmente psicólogos, pedagogos, maestros de educación especial o terapeutas ocupacionales con capacitación en intervención conductual. Actúan como puente entre la escuela, familia y terapeutas para fomentar la inclusión, autonomía y autorregulación, buscando que el alumno sea independiente.
A pesar de que esta figura está presente en muchas aulas españolas pasa desapercibida aun siendo un pilar básico del alumnado con NEE. Estos profesionales no están integrados en el sistema educativo público y en comunidades como la andaluza su presencia depende de acuerdos con asociaciones mientras que en otras se presenta como “voluntariado”.
Las familias no quieren que se pierda esta figura porque se encarga de adaptar materiales, explicar tareas, regular comportamientos, facilitar la interacción con compañeros y profesorado, o fomentar la autonomía del alumnado NEAE. “Estos profesionales están desapareciendo y en dos años no se podrá contar con ellos porque llegan a los centros a través de convenios con asociaciones y no se están renovando. En la mayoría de los casos son las familias las que asumen el coste del ‘profesor sombra’ para que nuestros hijos tengan la atención que le corresponde por derecho y muchas familias no pueden asumir esos costes que no están regulados”, cuenta Cristina.
Actualmente, Andalucía cuenta con cerca de 800 profesores sombra, la mayoría se concentran en Málaga, donde esta figura está especialmente implantada.
FP Básica
Además, las familias denuncian la reducción de la Formación Profesional Básica lo que dicen “puede suponer su desaparición y dejar sin futuro a miles de jóvenes que quieren cursar este tipo de educación y no quieren acudir a la universidad”. Por lo que entre sus reivindicaciones se encuentra que no se reduzca la oferta educativa en estos ciclos. “Qué hacemos con nuestros hijos de 16 años en casa si quieren acceder a esta formación y no pueden”, concluyen las familias.