Mediodía en la provincia de Jaén

Ana Cortecero

El inmigrante Ricardo Darín

La opinión de Ana Cortecero


Leo con alegría que unas tres mil personas podrían beneficiarse en Jaén de la regularización extraordinaria de inmigrantes aprobada por el gobierno de España. Alegría, sí, porque recuerdo a la cuidadora nicaragüense de mi madre, una mujer que se prodigaba en profesionalidad y cariño, a la par que compartía  nuestros desvelos familiares. Una persona que me abrió los ojos ante el drama de la inmigración.

Ella se sentía orgullosa de haber conseguido ya sus papeles para trabajar legalmente en España, a pesar de las malas experiencias que soportó.  Otras compañeras -me decía -  todavía permanecían en la sombra de la clandestinidad y la preocupación, sufriendo humillaciones laborales por su situación. Y a todas les dolía por igual escuchar comentarios contra los inmigrantes de algunos políticos “salvapatrias”, pero, sobre todo,  sentir hasta qué punto siguen utilizado bulos para intoxicar  que consiguen contagiar ese desprecio a mucha gente corriente en la calle.



Yo le contaba que Andalucía había sido durante décadas una tierra de emigrantes, que difícilmente se podría encontrar una familia de origen humilde donde alguien no hubiera tenido que buscarse la vida en algún lugar lejano. Ella no salía de su asombro y yo me avergonzaba pensando que ha bastado una generación para olvidarlo.

Ahora nos ilusiona que el actor argentino Ricardo Darín eligiera  Jaén como ciudad de nacimiento cuando se le otorgó la nacionalidad española. No conocía la ciudad, pero le sonaba bien “Jaén” porque fonéticamente era prima hermana de la expresión “joder… tío”, argumentaba. Más allá de la anécdota, aplaudo la brillante intuición de Darín. Ha tenido que ser un extranjero famoso quien nos recuerde que nacer en Jaén denota frustración, enfado y sorpresa, pero también solidaridad con el otro. No sería mala idea iniciar otra campaña, no turística sino humanitaria, preguntándole a nuestros inmigrantes si también elegirían Jaén para nacer y dónde los jiennenses colocarían su placa.