Mediodía en la provincia de Jaén

Manuel Salazar

Fin de curso

La opinión de Manuel Salazar


Estamos a punto de comenzar el verano, aunque solo sea a efectos de calendario porque, como habrán notado y sufrido, en lo climatológico pareciese que hubiésemos pasado dos meses de julio, ya que, desde abril venimos arrastrando temperaturas propias de la estación que comienza el próximo día 21.

Se aproxima, pues, el periodo vacacional que viene acompañado de un final de etapa o curso, tanto en lo pedagógico como en lo político. Y así sonó la despedida de Paco Reyes del cargo que, durante los últimos 15 años, ha venido ostentando como presidente de la Diputación.



No voy a añadir más lisonja y comentarios sobre la labor realizada; además, no sería objetivo porque les traslado que profeso admiración por su persona. Solo decirle dos detalles que valoran su trayectoria: el aplauso unánime del pleno de la Diputación al terminar su discurso de despedida, y el que, por ejemplo, con este que les habla, el no haber dejado de devolver una llamada en tan largo periodo de gestión. Les aseguro que no es corriente entre los políticos actuales, incluso de los de menor rango. Por tanto, cercanía, pisar la calle y defender nuestros valores provinciales serán las bitácoras del análisis de su gestión a futuro.

Por poner solo una pega: si te vas a otras responsabilidades, desde mi punto de vista, déjalas y no te vayas dejando rastro. Pasar de presidente de la Diputación a diputado raso, al menos estéticamente, no me parece acertado y deja un tufo de tutela que no merece un final de etapa tan fructífero.