Jaén es la provincia más envejecida de Andalucía
Ya hay 157 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 según el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco
Foto: RAMÓN GUIRADO
Jaén encabeza el índice de envejecimiento de toda Andalucía.
Jaén encabeza el índice de envejecimiento de toda Andalucía. En 2025, la provincia alcanza una tasa del 157,2%, lo que significa que ya hay 157 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. Es un dato contundente que sitúa a Jaén a la cabeza del envejecimiento regional y muy por encima de la media andaluza (128,6%) y nacional (148%), según el último análisis del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco.
Esta realidad demográfica no es nueva para el territorio jiennense, pero sí cada vez más evidente. La baja natalidad, el aumento de la esperanza de vida y, especialmente, la pérdida constante de población joven en el medio rural están dibujando una provincia con menos relevo generacional y más dificultad para sostener su actividad económica y social, especialmente en los pequeños municipios.
La despoblación rural, uno de los grandes desafíos de Jaén, está estrechamente ligada a este envejecimiento. Muchos pueblos ven cómo cierran aulas, se reducen servicios y desaparecen oficios tradicionales por falta de personas que quieran o puedan ejercerlos. Sin embargo, esta misma situación encierra una paradoja: nunca ha habido tantas oportunidades laborales sin cubrir en el ámbito rural.
Mientras una parte importante de la población activa envejece, sectores clave para la vida en los pueblos —como la agricultura especializada, la ganadería, la carpintería, la fontanería, la albañilería, la mecánica, el cuidado de personas mayores, el comercio de proximidad o el mantenimiento de infraestructuras— encuentran serias dificultades para incorporar nuevos profesionales. Oficios necesarios, estables y con futuro, que en muchos casos se están perdiendo por falta de relevo.
A ello se suma otra contradicción del mercado laboral: el desaprovechamiento del talento sénior. En España, casi la mitad de las personas desempleadas mayores de 45 años se encuentran en paro de larga duración. Profesionales con experiencia, conocimiento del territorio y capacidad para aportar valor que, en muchos casos, podrían cubrir esas vacantes que hoy quedan desiertas en pueblos y comarcas rurales.
La Fundación Adecco advierte de que apostar por el talento sénior no es solo una cuestión social, sino una decisión estratégica. En Andalucía, si se activara el empleo de las personas mayores de 45 años actualmente desempleadas, la brecha de relevo generacional podría reducirse casi a la mitad. En una provincia como Jaén, con un fuerte peso del medio rural, esta vía cobra aún más sentido.
El envejecimiento de Jaén es un desafío estructural que requiere políticas a largo plazo, pero también una mirada diferente sobre el empleo y el territorio. Fijar población no pasa únicamente por atraer grandes empresas, sino por revalorizar los oficios, dignificar el trabajo en los pueblos y aprovechar el capital humano que ya existe, especialmente entre quienes atesoran experiencia y arraigo.
Frente a la despoblación y el envejecimiento, Jaén tiene la oportunidad de convertir una debilidad en fortaleza: reconstruir su futuro desde el empleo local, el talento sénior y los oficios que sostienen la vida rural. Porque el reto demográfico no solo se mide en cifras, sino en personas y en oportunidades que aún están por explorar.