Queridos oyentes estamos inmersos en una crisis tras otra, desde que pasara la Covid-19. No levantamos cabeza. ¿Algo nuevo en estos últimos días, verdad? Estados Unidos empezó el enésimo enfrentamiento bélico. En el cual estamos sin saber por qué. ¿Qué necesidad para este mundo ya magullado?.
En febrero de 2022, Europa entró sin quererlo en una guerra, en favor de Ucrania, contra la invasora Rusia. Provocó la subida de energía y todos los productos derivados. El 7 de octubre de 2023 entramos en otra guerra impuesta, en los territorios ocupados de Palestina, como consecuencia de unos atentados en Israel, y posterior bombardeo del ejercito israelí de los mismos. Provocando una catástrofe humanitaria con pérdida de vidas y hogares difícil de recuperar. En febrero de 2026, hace poco más de 40 días que entramos en otra guerra sin comerlo ni beberlo, sin saber a favor de quien iremos. EE.UU. e Israel bombardean diariamente Irán. Mientras tanto Irán se desquita bombardeando países aledaños. Además Israel se ceba con el Líbano. La energía vuelve a subir, hablamos de un estrecho que hace dos meses no colocábamos en el mapa, el Estrecho de Ormuz. Además la “tregua” de ayer anunciada a bombo y platillo, sigue sin parar los ataques.
Todos diréis que tiene que ver esto con la provincia de Jaén, pues nada y todo, estos señores belicosos, nos ponen el precio del petróleo en máximos históricos, que lo sufrimos en nuestro día a día a la hora de repostar para ir al tajo del olivar o para ir a trabajar. Mientras tanto, como si no hubiera suficiente, estamos en una crisis inmobiliaria, las casas por las nubes, ¿será por el impacto de los misiles? ¿ por los “señoros” del poder económico?
Además se alían los elementos y nos viene este invierno un tren de borrascas que nos destruye infraestructuras y merma la producción agraria. Perturbando la economía de los hogares gienneses ya maltrecha.
No llueve a gusto de todos, pero por otro lado estamos en época propicia para pedir ayudas, que aún algunos no saben si pedir o no, por los miedos o demonios que nos meten, unos y otros. Cuando las ayudas son necesarias, por los daños que hemos recibido en nuestro corazón de Jaén, en todo el campo, para poner en flote nuestra economía agraria.
El día 7 de abril se abrió el plazo para solicitar la ayuda extraordinaria para compensar la pérdida de renta de las explotaciones agrarias afectadas por las borrascas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y a mediados de abril se abrirá el plazo para las ayudas de la Junta de Andalucía, Orden de 27 de marzo de 2026, por la que se aprueban ayudas directas indemnizatorias de carácter excepcional dirigidas a los titulares de explotaciones agrícolas por los daños sufridos por fuertes vientos e inundaciones fuera de la zona delimitada por la Administración como gravemente afectada por inundaciones, o dentro de ella con daños de especial gravedad, asociadas a las borrascas acaecidas entre el 10 de noviembre de 2025 y el 9 de febrero de 2026 en Andalucía. Pero este es también motivo de controversia política: unos dicen que son ayudas con gato encerrado, que si es mejor no pedirlas,…
Estamos hartos de tanto conflicto vacuo, propongo remar todos en la misma dirección, dejar los proyectiles verbales. Vamos a trabajar por una provincia mejor. Donde vivamos con diferentes opiniones, discrepancias, pero sin bandos y frentes. Vivir con oportunidades reales y con ilusión. Espero que las ayudas sirvan para lo que tienen que servir. Recordemos que: “cuando marzo mayea, mayo marcea”.