Mediodía en la provincia de Jaén

Juan Francisco Villar

Jaén no es solo olivos

La opinión de Juan Francisco Villar


Parece que Jaén puede ser no sólo olivos. Pero tenemos que quererlo y hacerlo bien. En 2025 hemos conocido distintos proyectos con mayor o menor oposición ciudadana que podrían afectar al futuro económico y ambiental de esta provincia tan necesitada de actividades económicas que no sean sólo el sector primario, casi reducido al olivar, y el turismo.

Hablo de la instalación de megaplantas solares en Lopera, Arjona y Marmolejo con una férrea oposición, creo que equivocada, de movimientos ciudadanos apoyados por SOS RURAL, un movimiento ruralista cercano a VOX, y la Asociación Ecología y Libertad, una asociación ecologista de corte empresarial, abiertamente opuesta a otros ecologistas y que dice que la Constitución Española no defiende el derecho a la propiedad. Yo veo más lucha contra la agenda 2030, que defensa del territorio. Los huertos solares pueden ser compatibles con el desarrollo de ganadería extensiva y apicultura en los mismos terrenos. Sí debemos ponerlos en lugares sin turismo de naturaleza, tan importante en nuestra provincia, y quizás en lugares prácticamente desiertos.



Hablo también de las plantas de biogás previstas en Jaén, Guarromán, Úbeda, Martos, Andújar, Mancha Real y Vilches. Tenemos demasiados restos derivados del olivar que, efectivamente, podrían aprovecharse también para la producción de gas, si se hace bien, lejos de los municipios y no sobredimensionando. No olvidemos que la materia prima, el alpeorujo, es estacional y no sería bueno hacer plantas tan grandes que tuvieran que recibir otros restos vegetales o animales para rentabilizarlas. Y hay que prever también qué se va a hacer con el digestato que queda una vez producido el gas.

Tenemos también las tierras raras del Condado y Sierra Morena. Aquí la minería entra en colisión con algunos parajes naturales, pero supone la reactivación de una actividad que fue importante en la zona y que podría hacer crecer zonas bastante deprimidas o que han caído mucho últimamente. La pena es que no sea una empresa española, sino australiana, la que parece que piensa explotar esos yacimientos.

Y por último, la recuperación, en una pequeña parte, de la industria automovilística de Linares. Desgraciadamente parece que menor de lo que se preveía. Todo ello supone un reto importante para diversificar la economía de Jaén, pero tenemos que aprovechar las ventajas limitando los inconvenientes.