Mediodía en la provincia de Jaén

Pedro Morales

Obras son amores

La opinión de Pedro Morales


Ya se había establecido como norma, qué cuando se aproximan las convocatorias electorales, el gobierno de Madrid, vía Presupuestos Generales del Estado - PGE, riega la provincia de Jaén de inversiones en obra pública. Inversiones que su buen fin en raras ocasiones se han visto concluidas mas allá de los titulares de nuestros medios.

Nuestros mayores proyectos beneficiarios, siempre han sido la A4, autovía de Andalucía, y la A32 autovía Linares – Albacete.



El problema en este 2026, a la vista de elecciones autonómicas esta primavera, y en 2027 con generales, es que continuamos con presupuestos prorrogados desde los del año 2023, y en esta situación pocas inversiones se pueden realizar, por no decir ninguna.

Veamos la situación de la nacional 322, también llamada A32, una de esas grandes obras promesa electoral de toda la vida, y gran deseada por los habitantes de la Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, que nos acercará a los grandes emisores del turismo que nos visita y que tanto empleo genera en los territorios. En los Presupuestos Generales del Estado del 2023 se recogieron 3,7 millones al tramo Villanueva del Arzobispo - Arroyo del Ojanco y dos partidas de 500 mil para los dos tramos restantes al límite de Albacete. Del 2023 al 2026 lo único que encontramos son pequeñas partidas para estudios. Cito grandes hitos donde queda demostrado el nulo interés por nuestra provincia, hasta Linares se encuentra en servicio desde 1996, a Torreperogil no se llegó hasta el 2019 y a Villanueva del Arzobispo en 2023, más de 30 años; pero hasta Albacete aún nos quedan 2 horas de camino. No me voy a extender en lo relativo a la provincia de Albacete, diversas partidas de 500.000 euros para el resto de los tramos, apenas para estudios. No se donde han quedado las proyecciones de gasto de 146 millones de euros para las anualidades 24, 25 y 26, por Albacete, o mejor si sé donde han quedado: en el olvido.

En cuanto a la autovía de Andalucía, como eje vertebrador del estado, lleva varios años en el olvido, no sólo de inversión, sino del mantenimiento, su asfalto se ha convertido este año con las lluvias, en un riesgo para la seguridad, las imágenes de decenas de coches con las ruedas reventadas han pasado por las redes sociales y no han tenido responsable alguno que entonara un “mea culpa”.

Pero lo más grave es que la sociedad ha normalizado el deterioro de los servicios públicos, que lo normal son las carreteras que destrozan los vehículos y los trenes que no llegan a la hora. Sirva de ejemplo como hemos logrado que en realizar el trayecto de Madrid a Sevilla se tarde igual o más que en 1992, casi 35 años después se nos hunde un proyecto que puso a España a la cabeza mundial de la alta velocidad, y no pasa nada.

Es muy difícil creer en palabras optimistas, cuando nos dicen que se puede gobernar sin presupuestos y que Jaén tiene el lamentable “honor” de estar a la cola en la inversión por habitante en los PGE.