Comenzó junio, subieron las temperaturas después de una primavera lluviosa que ya hemos olvidado y huele a verano a la espera de que entre la nueva estación, con días largos y calor. Un verano que para los 3.500 estudiantes que se han examinado en la provincia de Jaén de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), sobre todo para el alto porcentaje que la aprueba, será un verano especial.
La PAU, conocida familiarmente como Selectividad -así se denominaba cuando yo la hice- dicta una parte de la nota que se requerirá para acceder a los estudios deseados en la universidad. Se trata de un mal trago, para estudiantes y padres, que hay que pasar en la vida; una prueba con la que se puede estar de acuerdo o no, eso es otro debate, pero de la que con el paso de los años podemos guardar hasta un buen recuerdo. Un compañero me comentaba que eran las fiestas de su ciudad el año que le tocó hacerla y algunos iban a los exámenes de esa manera… En mi caso, no olvidaré cómo coincidió con la Eurocopa de Inglaterra y mi examen de Lengua con el gol de Amor que daba el pase a España a cuartos de final. El año que viene me tocará vivirla de nuevo, esta vez desde la perspectiva como padre.
Sobre la PAU de 2026, las calificaciones se dan a conocer el 11 de junio. Ese mismo día comienza el plazo para solicitar la preinscripción para el ingreso en las universidades andaluzas, que permanecerá abierto hasta el 22 de junio. Por otro lado, la fase extraordinaria se llevará a cabo los días 30 de junio y 1 y 2 de julio, y las calificaciones se publicarán el 10 de julio, abriéndose un nuevo plazo de preinscripción.
Quienes aprueben la fase ordinaria pueden elegir las titulaciones que quieren estudiar, dando preferencia a sus favoritas, pero indicando un número extenso de títulos para asegurarse no quedarse fuera el próximo curso. Después, a esperar las distintas adjudicaciones y una vez asignada la titulación elegida, a matricularse y a disfrutar del verano…
No sé si será el verano más largo de sus vidas, académicamente hablando, pero lo que seguro que será es distinto; será el último antes de que todo les cambie. En septiembre vendrán nuevos horarios, nuevas formas de prepararse las asignaturas, nuevas metodologías, nuevas amistades y nuevas experiencias. Antes, a disfrutar de este verano, un verano especial.