Tras una desgracia, el cuñadismo se lanza a propagar las versiones más categóricas, disparatadas e intencionadamente desestabilizadoras, las víctimas y la verdad para ellos es lo de menos. El cuñao, acepción aún no reconocida por la RAE, pero que siempre existió, tiene su hábitat principal en la barra del bar, también es temido en las comidas familiares allí es donde desarrolla sus habilidades de saberlo todo, opinar sin conocimiento, dar consejos obvios e incluso menospreciar a los demás, siempre intentando llamar la atención del resto, antes ahí quedaba la cosa pero ahora con internet y las redes sociales escalaron en visibilidad y se convirtieron en un gran problema para la convivencia. Subieron de nivel de tal forma que colocaron en la Casa Blanca al mayor cuñao del planeta y esto ya si es un gran peligro global.
Los cuñaos se dividen en dos tipos: los de toda la vida que son los del bar y los postmodernos que podríamos llamar Neoescépticos conspiranoicos que son lo mismo que los otros, pero vestidos de negro y tristes. Siempre pensé que los cuñaos no se autoperciben como tales, si lo hicieran desaparecerían, es manifiesta su incapacidad para dialogar y además carecen de la más mínima autocrítica, por ello gustan de actuar solos, una posible rectificación no entra dentro de sus posibilidades. Con las redes sociales subieron en la audiencia y crearon corte de adeptos, de tal forma que el cuñao adoctrina, a sus devotos les basta con creer y obedecer.
No precisan más allá de 4 titulares para formarse una opinión, el proceso es fácil: X lanza la idea, un seudomedio pagado por X la hace noticia, nuestro cuñao lee el titular, lo propaga en su ámbito y sobre todo lo comparte en las redes sociales, donde los algoritmos intencionadamente ajustados por los dueños de las redes se encargan de que llegue a sus devotos y así tenemos que la tierra es plana, lo malo de las vacunas, las bondades de los combustibles fósiles y lo dañino de las renovables, que quitar azudes inútiles es demoler presas que evitan crecidas, que un Dios hizo esto en 7 días, que los emigrantes vienen a quitarnos el trabajo, que violan a nuestras mujeres, que la ocupación es un problema de primer orden, que no hay violencia machista o que el feminismo es una lacra además que los pobres lo son porque no se esfuerzan. Por cierto, ya sabéis que X es la ultraderecha, que no solo habita en VOX, en el PP también los hay, aunque no lo sean todos.
El cómo combatir a esta legión que lucha con bulos para romper la convivencia, es el reto de los demócratas, nuestro reto.
Salud.