El 18 de mayo estará despejada la gran incógnita de si el PP alcanzará la mayoría absoluta y podrá seguir gobernado en solitario o si, por el contrario, necesitará apoyarse en VOX, el de los obreros españoles, los inmigrantes ladrones y violadores, y las prioridades nacionales, que supongo que se refieren a la española.
Sin embargo, viendo las encuestas que se están publicando no sería el partido del patrón Abascal la única opción que podría barajar Juanma Moreno y su PP (porque el PP andaluz es suyo, con y sin permiso de Feijóo, como el de Madrid es de Ayuso) para evitar cuatro años de extrema derecha, él tan centrado como es. Por Andalucía y Adelante Andalucía podrían servir de muleta en un escenario con sentido común (ese que también ha usurpado como lema VOX). Incluso el PSOE, si de hacer una gran pinza contra la ultraderecha se tratase. O ¿quién sabe?, Jaén Merece Más.
Las encuestas no son demasiado halagüeñas con Por Andalucía (la coalición de Izquierda Unida y Podemos) y se darían con un canto en los dientes si consiguieran los cinco parlamentarios que tienen en la actualidad. Adelante Andalucía dicen los sondeos que podría pasar de dos a cinco, incluso el último CENTRA le daba un parlamentario por Jaén. Y el PSOE, en su suelo más bajo, estaría entre los 25 y 27.
Por tanto, si la prioridad de los demócratas andaluces unidos fuera apartar a la ultraderecha, bien podría alguno de estos tres partidos de la izquierda más y menos moderada propiciar la investidura de Moreno Bonilla para que gobernara en solitario con un pacto de estado en los principales asuntos de la legislatura, incluidos unos presupuestos negociados (aunque fuera con acuerdo de mínimos), o llegar a un gobierno de coalición con Adelante Andalucía y su perfil más nacionalista. Ya lo hizo en su momento en más de una ocasión el PSOE con el Partido Andalucista.
Ya, ya, menuda vaina, menudo lío, ¿verdad Juanma? A veces el sentido común no es más que una unión de voluntades democráticas contra quienes desprecian el sistema de autonomías que quieren suprimir y por el que se pirran por ocupar sus sillones.